Itongadol/Agencia AJN.- Donde antes impactaban cohetes, hoy comienzan a sembrarse nuevas semillas de esperanza. Israel lanza un proyecto que combinará educación, agricultura y trabajo comunitario en una de las zonas más sensibles de la frontera norte israelí.
Itongadol/Agencia AJN.- La red educativa agrícola Adam V’Adama, perteneciente a Hashomer Hachadash, anunció la creación de una nueva sede educativa en el kibutz Matzuba, ubicado cerca de la frontera entre Israel y el Líbano.
El proyecto se desarrollará en el marco del alto el fuego vigente desde hace varias semanas entre Israel y el Líbano, aunque los residentes del norte israelí continúan enfrentando ataques con cohetes por parte de Hezbollah.

La nueva institución funcionará como una escuela secundaria con internado para estudiantes de noveno a duodécimo grado. El programa combinará estudios académicos con trabajo agrícola y asistencia directa a agricultores de la zona fronteriza.
Según explicaron los organizadores, los alumnos trabajarán la tierra como parte de los esfuerzos para fortalecer la seguridad alimentaria de Israel y consolidar la presencia civil en la frontera norte.
Hace un año, Adam V’Adama abrió una sede similar en el kibutz Yir’on, donde estudiantes ya colaboran diariamente con agricultores de la región fronteriza. La red cuenta además con otras sedes en distintas partes del país.
“Estamos convocando a adolescentes de todo Israel a sumarse: estudiar, trabajar la tierra y formar parte de una verdadera misión nacional”, afirmó Amit Meir, director ejecutivo de la organización.
“Esta es una oportunidad para vivir una educación con sentido y fortalecer las fronteras del país desde adentro. La seguridad alimentaria de Israel no es menos importante que la seguridad fronteriza e interna”, agregó.
Por su parte, Moshe Davidovich, presidente del Consejo Regional Mateh Asher, sostuvo que la iniciativa representa “una declaración clara” frente a la situación de seguridad.
“Incluso cuando las sirenas siguen sonando y la realidad en la línea de confrontación está lejos de ser tranquila, nuestra respuesta es profundizar nuestras raíces. No renunciamos, seguimos construyendo”, declaró.
Davidovich describió además a la nueva escuela como “un ancla estratégica” destinada a proteger tanto la seguridad alimentaria como la presencia civil israelí en la región fronteriza.
El proyecto cuenta con apoyo de organismos israelíes e internacionales, entre ellos el Consejo Regional Mateh Asher, el kibutz Matzuba, la asociación Spirit of the Galilee y JNF-USA.

