Itongadol/Agencia AJN.- El presidente de la Corte Suprema de Israel, Isaac Amit, condenó enérgicamente el ataque perpetrado por manifestantes ultraortodoxos contra la vivienda del vicepresidente del máximo tribunal, Noam Sohlberg, y aseguró que se trató de una agresión contra todo el sistema judicial y el Estado de derecho.
En una carta enviada a jueces y empleados del Poder Judicial, Amit expresó su respaldo a Sohlberg, quien se encontraba en su domicilio junto a su esposa, hijos y nietos durante los disturbios ocurridos la noche anterior.
“Los graves actos de violencia dirigidos contra el vicepresidente y su familia constituyen, en la práctica, un ataque contra todo el sistema judicial y contra el Estado de derecho en el Estado de Israel”, escribió Amit junto con el director de la Administración de Tribunales, Tzahi Ouziel.
Los magistrados afirmaron además que cualquier intento de intimidar o presionar a los jueces no modificará su labor. “Los jueces de Israel continuarán desempeñando sus funciones de manera profesional, independiente y sin temor, de acuerdo con la ley y con su deber hacia el público”, señalaron.
Asimismo, indicaron que el sistema judicial tomará todas las medidas necesarias para proteger a los jueces y a los empleados de los tribunales.
Por su parte, la expresidenta de la Corte Suprema, Dorit Beinisch, advirtió que el ataque representa una nueva etapa en el deterioro de la democracia israelí y en el crecimiento de la violencia política.
“Se trata de un grave deterioro del sistema democrático. Es la transformación de Israel en un país donde la violencia, el vandalismo y la erosión de los principios del Estado de derecho pasan a formar parte de la vida cotidiana”, afirmó en declaraciones a la emisora pública Kan.
Beinisch responsabilizó además a sectores de la dirigencia política por el clima actual y señaló como ejemplo recientes declaraciones del ministro de Justicia, Yariv Levin, quien insinuó que podría no acatar un eventual fallo del Tribunal Superior de Justicia.
“No debería sorprendernos que ocurran estos hechos cuando un ministro puede afirmar que una decisión del Tribunal Superior es ilegítima y que no piensa cumplirla”, sostuvo. “Si no es necesario obedecer al sistema judicial y a la ley, entonces todo está permitido. Ese es el ambiente en el que vivimos y pone en peligro a toda la sociedad”.

