Inicio ISRAEL El Mundo en el paso fronterizo de Kerem Shalom desde donde Israel controla la entrada de suministros a la Franja: «No limitamos el flujo de la ayuda humanitaria a Gaza»

El Mundo en el paso fronterizo de Kerem Shalom desde donde Israel controla la entrada de suministros a la Franja: «No limitamos el flujo de la ayuda humanitaria a Gaza»

Por IG
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Itongadol/Agencia AJN (Sal Emergui/El Mundo).- Ante largas filas de cajas con alimentos desafiados por un sol de justicia, el jefe de la administración de coordinación y enlace para Gaza, el coronel israelí Abdullah Halabi, asegura que su país «no limita el número de camiones con ayuda humanitaria» que entran en el devastado enclave palestino.

Según nos dice en la zona gazatí del paso de Kerem Shalom, el principal problema es la distribución: «La responsabilidad de trasladar la ayuda recae en las organizaciones de asistencia y en la ONU. Esperamos que lo hagan de forma completa. En estos momentos cerca de 1.000 camiones con ayuda esperan la recogida y reparto de la comunidad internacional para la población de Gaza».

La ONU, que exige un ingreso de ayuda «sin restricciones ni interrupciones», replica que Israelno le da garantías de rutas seguras para la distribución en una zona donde no solo hay ataques y a veces choques armados sino también saqueos de camiones. También denuncia que no recibe todos los permisos necesarios para acudir por ejemplo a Kerem Shalom a recoger los productos. Muchos de ellos bajo amenaza inmediata de quedar inservibles. Otros no aguantaron la espera.

El Mundo pudo ver desde sacos de harina -algunos ya rotos- hasta cajas de alimentos y paquetes de conservas enviadas por organizaciones como Unicef o World Central Kitchen en una explanada a la que accedemos tras cruzar la frontera donde se encuentran varios jeeps blancos con la bandera azul de la ONU.

«En los últimos días, las organizaciones internacionales y la ONU empezaron a aumentar la recogida de ayuda. Nos alegra, pero no es suficiente. Ello significa también que tienen la forma de hacerlo», afirmó Halabi a medios israelíes e internacionales convocados a raíz de la ola de críticas por el hambre y la desnutrición en la Franja de Gaza. Según el ministerio de Sanidad bajo control de Hamas, 114 palestinos, entre ellos 82 menores, murieron por desnutrición desde el inicio de la ofensiva lanzada por Israel tras el ataque del 7 de octubre del 2023. Gran parte de ellos, en las últimas semanas.

Fuentes de seguridad israelíes señalan que las cifras de entrada de ayuda y el seguimiento que realiza no concuerdan con las denuncias de hambruna en Gaza, aunque admiten que la situación humanitaria es difícil. Israel ha decidido ampliar los horarios en los cruces fronterizos, reabrir las vías terrestres jordana y egipcia y permitir la ayuda lanzada en paracaídas por Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Jordania.

«Hacemos lo posible para mejorar las condiciones y acabar con cualquier obstáculo que dificulte la ayuda humanitaria al pueblo, pero no a Hamas», aclara Halabi, que añade: ««Desde mayo, hemos facilitado la entrada de más de 4.500 camiones incluyendo alimentos y suministros médicos».

COGAT, el departamento militar encargado de la coordinación de los asuntos civiles en Gaza y Cisjordania, ha criticado las declaraciones del comisionado general de UNRWA, Philippe Lazzarini según las cuales la agencia para los refugiados palestinos tiene «el equivalente a 6.000 camiones cargados de alimentos y suministros médicos en Jordania y Egipto, listos para entrar».

«Nos reunimos con la ONU diariamente, y ellos admiten que no pueden traer más de 120 camiones al día. Incluso durante el alto el fuego (enero-marzo), cuando 600 camiones entraban a Gaza diariamente, la ONU no pudo proporcionar más de 150 al día. El resto fue enviado por otros países y organizaciones», responde COGAT.

«Hamas lleva a cabo una agresiva campaña de mentiras usando la ayuda humanitaria como elemento de presión internacional sobre Israel y mejora de sus posiciones tácticas en la negociación de la tregua», denuncia Halabi, mientras el Gobierno israelí le acusa «de prolongar la guerra al negarse a entregarnos a los secuestrados y las armas» y de «robar ayuda humanitaria para su financiación».

Reuters informa que un análisis de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo (USAID) no ha encontrado pruebas del robo sistemático de suministros financiados por Washington por parte de Hamas.

Más de 100 agencias humanitarias alertaron esta semana ante una «masiva hambruna», avisaron de que los suministros se habían agotado y exigieron a Israel que levante todas las restricciones al flujo de ayuda.

«Mientras el asedio del Gobierno israelí causa hambre entre la población, los cooperantes se están uniendo a las mismas filas para recibir alimento, arriesgándose a recibir disparos solo por intentar alimentar a sus familias», protestó el comunicado de las ONG en alusión a los palestinos muertos por disparos israelíes -un millar según Hamas y la ONU- en las caóticas zonas cercanas a los centros de distribución de la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF en sus siglas en inglés).

«Se acabó el tiempo. La hambruna está tocando la puerta. Ahora mismo la está derribando», avisó Scott Paul (Oxfam) mientras el Programa Mundial de Alimentos de la ONU estima que casi una cuarta parte de los 2,1 millones de habitantes enfrentan condiciones similares a la hambruna. Lazzarini denuncia que «las personas en Gaza no están vivas ni muertas, son cadáveres andantes».

El periodista israelí Nadav Eyal revela que el gabinete de Benjamin Netanyahu ordenó hace varios días la entrada de «todo y sin limitaciones» en la Franja de Gaza aparcando el plan de que no caiga en manos del grupo islamista. «Hamas lleva a cabo una campaña de relaciones públicas, pero hay gente hambrienta en la Franja de Gaza», nos comenta Eyal que critica la decisión en marzo de cesar la ayuda tras el fin de la tregua.

Entonces, Israel justificó esta polémica medida «para evitar que el grupo terrorista siga financiando y reclutando efectivos gracias a la venta de alimentos y elevar la presión para que devuelva a los secuestrados» al tiempo que impulsó junto a Estados Unidos el nuevo mecanismo de reparto en torno a GHF. Esta compañía comunica que ha dado 92 millones de comidas en sus centros de reparto en el centro y sobre todo el sur de la Franja de Gaza desde el 26 de mayo. «Hacemos un llamamiento a la ONU y a la comunidad internacional para que den un paso al frente y ayuden. La población de Gaza se encuentra en extrema necesidad», afirma su portavoz Chapin Fay. Mientras Israel y GHF acusan a Hamas de intentar torpedear este proyecto, la ONU señaló que dicho sistema no responde a las mínimas condiciones humanitarias y ha fracasado estrepitosamente. El grupo islamista exige su cancelación.

Ante el dramático deterioro de la situación humanitaria que también elevó la presión externa, Israel permitió en mayo la reanudación del mecanismo tradicional de reparto en una Franja de Gaza más necesitada que nunca de comida, como la que espera apilada en cajas y acusaciones mutuas en Kerem Shalom, y de una tregua.

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