Itongadol/Agencia AJN.- El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, Eyal Zamir, alertó sobre un deterioro en la disciplina militar durante los últimos años de conflicto en múltiples frentes y criticó una serie de incidentes protagonizados por soldados.
Durante una conferencia ante el alto mando, Zamir denunció casos reportados de saqueos, la destrucción de una estatua de Jesús en el sur del Líbano y el uso de insignias no autorizadas con mensajes religiosos, mesiánicos y políticos.
“Los incidentes no éticos que hemos visto son el resultado de un período largo y complejo, pero eso no los justifica. No debemos comprometer nuestros valores. La erosión de las normas puede ser no menos peligrosa que las amenazas operativas”, afirmó.
En ese contexto, el jefe militar cuestionó la utilización de símbolos ideológicos dentro de las filas. Incluso mostró un parche con la palabra “Mesías” y preguntó a los oficiales: “¿Este es el ejército que quieren? Esto es una rebelión contra los valores de las Fuerzas de Defensa de Israel”.
Zamir también se refirió a denuncias sobre saqueos en el sur del Líbano, señalando que, de confirmarse, se trata de hechos “vergonzosos” que podrían afectar la imagen de toda la institución. “Si estos incidentes ocurrieron, serán investigados”, aseguró.
El ejército ya sancionó a soldados involucrados en la destrucción de una figura religiosa cristiana y abrió investigaciones adicionales, entre ellas por daños a paneles solares.
Además, el jefe del Estado Mayor advirtió contra el uso de redes sociales por parte de los militares para difundir mensajes polémicos o con fines personales. “Es una línea roja que no debe cruzarse”, sostuvo, aunque en la práctica este tipo de conductas rara vez derivan en sanciones.
En otro tramo de su discurso, Zamir reafirmó el rol de las mujeres dentro del ejército: “Son una parte inseparable de las Fuerzas de Defensa de Israel y de su capacidad operativa”. En esa línea, garantizó que no habrá exclusión femenina.
Finalmente, subrayó que el ejército continuará integrando a distintos sectores de la sociedad, en referencia a los esfuerzos por incorporar a la población ultraortodoxa, “sin perjudicar a otros y manteniendo la identidad y los valores” de la institución.

