Itongadol/Agencia AJN.- Al menos ocho aviones de combate de la Fuerza Aérea israelí sobrevolaron el sur de Siria; Homs, en el centro; zonas rurales de Hama y Alepo; y Latakia, en la costa del mar Mediterráneo.
Se trató de una misión operativa que incluyó toma de fotografías y recopilación de inteligencia.
Paralelamente, fiscales israelíes presentaron cargos contra siete contrabandistas de armas desde Siria, detenidos este año durante los enfrentamientos entre tropas sirias y drusos en el sur de ese país.
Masas de drusos israelíes, en su mayoría jóvenes, fueron a proteger a sus hermanos y la Policía arrestó a un puñado cuando cruzaban la frontera para regresar a casa.
Ahora, cuatro drusos y tres sirios fueron acusados de “explotar el conflicto en Siria para contrabandear armas a Israel” bajo el pretexto de una “actividad humanitaria”.
Los imputados enfrentan cargos ante el Tribunal de Distrito de Nazaret por importación y posesión de armas, tráfico de armas y conspiración. Fueron arrestados junto con cinco soldados que presuntamente ayudaron a introducir el contrabando desde territorio sirio para bandas criminales del norte de Israel.
Las acusaciones se presentaron un día después de que el Shin Bet, las FDI y la policía anunciaran el desmantelamiento de la red de contrabando de armas y el arresto de 12 involucrados. Los sirios, originarios de la aldea drusa de Hader, fueron detenidos por las FDI en Siria el mes pasado durante una operación nocturna.
Una de las acusaciones se presentó contra Rami Abu Shaah, de Shefa-Amr, y los tres sirios, quienes presuntamente le vendieron el AK-47 que introdujo de contrabando en Israel para su uso personal.
Según la Fiscalía, Abu Shaah posteriormente reclutó a un soldado destinado en el sur de Siria para que introdujera de contrabando otra pistola y 200 cartuchos de munición en su nombre.
También habría conspirado para contrabandear un arsenal de uso militar, transfiriéndoles dinero a los sirios para que estos compraran dos lanzagranadas RPG, diez granadas RPG, dos fusiles de asalto y dos cajas de municiones. Los sirios intentaron encontrar a alguien que transportara las armas, pero fueron arrestados antes de llevar a cabo el plan.
La otra acusación, presentada contra tres drusos de Yarka, es por conspirar con dos soldados y los mismos sirios para introducir armas de contrabando.
El intercambio se habría realizado a través de un chofer de un camión del Ejército que transportó las armas, incluyendo siete fusiles de asalto y dos pistolas, a una base en los Altos del Golán, donde fueron recogidas por los imputados.

