Itongadol/Agencia AJN.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a defender el acuerdo alcanzado con Irán y respondió con dureza a quienes cuestionan su postura frente a la República Islámica, calificándolos de “celosos, malas personas o estúpidos”.
A través de una publicación en su red social Truth Social, Trump rechazó las críticas de sectores que consideran que su administración cedió demasiado ante Teherán en el memorando de entendimiento firmado esta semana.
“Estos tontos, que creen que no he sido lo suficientemente duro con Irán, cuando el mercado bursátil acaba de alcanzar un récord histórico y los precios del petróleo se están desplomando, son personas celosas, malas o estúpidas”, escribió el mandatario.
El mensaje concluyó con uno de sus habituales lemas de campaña: “¡Hagamos a Estados Unidos grande otra vez!”.
Las declaraciones se producen en medio de cuestionamientos de algunos aliados y asesores de línea dura, quienes consideran que el acuerdo con Irán otorga importantes beneficios económicos a Teherán, incluido el alivio de sanciones y la reanudación de exportaciones petroleras, a cambio de compromisos limitados respecto de su programa nuclear.
En los últimos días, Trump defendió reiteradamente el entendimiento alcanzado con la República Islámica, asegurando que el objetivo central es impedir que Irán obtenga armas nucleares. Sin embargo, también advirtió que el memorando “no es definitivo” y amenazó con retomar las operaciones militares si Teherán incumple sus compromisos.
“Si no se comportan, volveremos a lanzar bombas directamente sobre sus cabezas”, afirmó durante una conferencia de prensa en el marco de la cumbre del G7 en Francia.
Las críticas al acuerdo también surgieron en Israel, donde funcionarios expresaron preocupación por varias de sus cláusulas, especialmente aquellas relacionadas con el alivio de sanciones, el programa de misiles iraní y los vínculos establecidos entre el entendimiento con Teherán y la situación en el Líbano.
Pese a ello, Trump insiste en que el acuerdo representa una oportunidad histórica para estabilizar la región y evitar una nueva escalada militar en Medio Oriente.

