Itongadol/Agencia AJN.- El ex primer ministro israelí Ehud Olmert intentó ofrecer un discurso en la Oxford Union, pero la actividad quedó fuertemente interrumpida después de que grupos propalestinos bloquearan el ingreso al salón principal. La Oxford Union aclaró que, pese a las manifestaciones, su decisión de mantener la actividad se enmarca en su compromiso con la libertad de expresión y en la importancia de ofrecer un espacio donde posiciones controvertidas puedan ser debatidas y sometidas a escrutinio.
La manifestación fue organizada por agrupaciones locales, entre ellas Oxford Action for palestine (Acción palestina de Oxford). Algunos activistas escalaron los muros del edificio y acusaron a Olmert de ser un “criminal de guerra”. Videos difundidos en redes sociales mostraron a personal de seguridad retirando a manifestantes para evitar mayores disturbios.
Algunos protestantes levantaron un cartel con el mensaje “Los niños palestinos también son humanos”, mientras que otros alzaron las manos cubiertas de pintura roja, un gesto usado en el movimiento propalestino para simbolizar que Israel tiene “sangre en las manos”. Otros vinculan este símbolo a la imagen tomada durante la Segunda Intifada, que muestra el linchamiento de dos soldados de Las Fuerzas de Defensa de Israel en Ramallah.
Dentro del auditorio también se registraron incidentes: al menos tres personas fueron retiradas, entre ellas dos miembros de la Oxford Union, según informó el periódico estudiantil The Oxford Student.
Uno de los manifestantes declaró: “Estamos aquí para enfrentar la injusticia. Es vergonzoso que la Oxford Union haya invitado a Olmert. Palestina debe ser libre”. Otro agregó: “No debería hablar en un evento así. Debería estar en la cárcel. Nadie es libre hasta que todos seamos libres”.
Las protestas ocurrieron pocos días después de que la Oxford Union votara abrumadoramente a favor de calificar a Israel como una “amenaza mayor para la estabilidad regional” que Irán. En ese debate participaron, entre otros, el ex primer ministro de la autoridad palestina Mohammad Shtayyeh y el director de UN Watch, Hillel Neuer, situados en lados opuestos del planteo.
Al defender su posición, Neuer sostuvo que la premisa de que Israel representa un mayor riesgo que Irán no solo era falsa, sino “una inversión de la realidad”. “La estabilidad regional se mide por quién inicia las guerras, no por quién las detiene. Israel no arma a grupos terroristas en cinco países árabes; el régimen iraní sí lo hace”, afirmó.
Un portavoz de la Oxford Union defendió la decisión de mantener la conferencia pese a las protestas:
“El desacuerdo es parte esencial del compromiso de la Oxford Union con la libertad de expresión. Seguiremos recibiendo a oradores cuyas opiniones generen cuestionamientos, no para respaldarlas, sino para debatirlas en un foro abierto. Darles espacio no significa apoyar sus posiciones, sino permitir que sean analizadas y sometidas a escrutinio”.

