Itongadol.- Reino Unido advierte que el desarrollo del área de E1 en Cisjordania, respaldado por Netanyahu y Smotrich, violaría el derecho internacional y bloquearía la continuidad territorial de un futuro Estado palestino.
Itongadol.- El ministro de Exteriores británico, David Lammy, condenó con firmeza los planes de Israel para desarrollar el proyecto de asentamientos conocido como E1, advirtiendo que su ejecución constituiría una violación flagrante del derecho internacional y tendría consecuencias irreversibles para la viabilidad de un futuro Estado palestino.
En un comunicado difundido por correo electrónico, Lammy afirmó que el Reino Unido “se opone firmemente a los planes del gobierno israelí para el asentamiento E1, que dividirían en dos un futuro Estado palestino y representarían una flagrante violación del derecho internacional. Estos planes deben detenerse de inmediato”.
El área de E1 se encuentra estratégicamente ubicada entre Jerusalem y la ciudad de Ma’ale Adumim, en la Cisjordania ocupada. Diversos gobiernos y organismos internacionales han advertido que su urbanización cortaría la continuidad territorial entre el norte y el sur de la Cisjordania, aislando Jerusalem Este del resto del territorio palestino reclamado como capital.

El miércoles, el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, anunció su intención de aprobar licitaciones para construir más de 3.000 unidades de vivienda en la zona, defendiendo la medida como un paso que “entierra la idea de un Estado palestino”. Un día después, aseguró que el plan cuenta con el respaldo del primer ministro Benjamin Netanyahu, lo que confirma su impulso político desde el nivel más alto del gobierno.
El proyecto E1 ha sido motivo de controversia durante décadas y ha generado repetidas advertencias por parte de Estados Unidos, la Unión Europea y Naciones Unidas. Sus críticos sostienen que su desarrollo no solo socavaría las perspectivas de paz, sino que consolidaría una realidad de fragmentación geográfica que haría inviable una solución de dos Estados.
El Reino Unido, junto con Noruega, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, impuso sanciones contra el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, y el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, acusándolos de incitar actos de violencia contra el pueblo palestino. El secretario de Relaciones Exteriores británico, David Lammy, afirmó que ambos funcionarios “han estado fomentando violaciones graves contra los derechos humanos durante meses”.
Las sanciones fueron condenadas por Israel y por el Gobierno de Donald Trump, y se anunciaron mientras las Fuerzas de Defensa de Israel realizaban su mayor incursión militar en años en la ciudad cisjordana de Naplusa. En paralelo, el embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, declaró que Washington ya no respalda la creación de un Estado palestino en Cisjordania, y sugirió que este podría establecerse en otro lugar si países musulmanes cedieran territorio.
Fuente: The Times of Israel.

