Itongadol/Agencia AJN.- Cuatro activistas británicos vinculados al movimiento pro palestino fueron condenados a penas que suman más de 20 años de prisión por participar en un ataque contra una planta de la empresa israelí de defensa Elbit Systems en la ciudad de Bristol, en el suroeste de Inglaterra.
Los condenados, Charlotte Head (30), Samuel Corner (23), Leona Kamio (30) y Fatema Zainab Rajwani (21), integraban el grupo Palestine Action, organización que fue prohibida por las autoridades británicas. Los cuatro participaron en una irrupción en las instalaciones de Elbit Systems UK en 2024, provocando daños materiales superiores al millón de libras esterlinas.
En mayo fueron declarados culpables de daños criminales por el Tribunal de la Corona de Woolwich. Además, Corner fue condenado por causar lesiones graves a un agente policial, a quien, según la acusación, golpeó con un mazo durante el incidente. Los acusados habían sido previamente absueltos del cargo de robo agravado.
La fiscalía solicitó que el caso fuera considerado con una “conexión terrorista”, argumento que finalmente fue aceptado por el juez Jeremy Johnson al momento de dictar sentencia.
“El hecho de que los delitos tuvieran una conexión con el terrorismo constituye un factor agravante”, señaló el magistrado. No obstante, también consideró como atenuante la ausencia de antecedentes penales de los acusados.
Corner recibió una condena total de siete años y ocho meses de prisión. El juez afirmó que utilizó una fuerza “extrema e injustificada” y rechazó que su condición de autismo explicara su conducta durante el ataque.
Por su parte, Kamio y Head fueron condenadas a cinco años de prisión cada una, mientras que Rajwani recibió una pena de cuatro años y ocho meses. Tras cumplir sus condenas, los cuatro permanecerán un año adicional bajo supervisión judicial.
La decisión judicial generó críticas de organizaciones de derechos humanos y de figuras públicas que respaldan la causa palestina, quienes cuestionaron la aplicación del agravante de terrorismo en el caso. Sin embargo, las autoridades sostuvieron que la gravedad de los hechos y el carácter organizado del ataque justificaban un tratamiento más severo.

