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Muere a los 86 años Abraham Foxman, un histórico luchador contra el antisemitismo

Por M S
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Durante casi tres décadas dirigió la Liga Antidifamación de Estados Unidos, obtuvo acceso a presidentes y primeros ministros y se reunió con el papa Juan Pablo II.

Itongadol/Agencia AJN.- (The New York Times) Abraham Foxman, un niño oculto durante el Holocausto que se convirtió en una de las voces más influyentes contra el antisemitismo en Estados Unidos como director nacional de la Liga Antidifamación (ADL, por sus siglas en inglés) durante casi tres décadas, murió este domingo en Manhattan a los 86 años.

Foxman trabajó medio siglo en la ADL y fue su director ejecutivo entre 1987 y 2015. Cada vez que ocurría un incidente de odio contra judíos —desde ataques a sinagogas hasta comentarios antisemitas de celebridades— era una de las principales voces consultadas públicamente.

Su estilo directo y combativo, sumado a su capacidad para explicar matices complejos lo diferenciaron de respuestas más diplomáticas de otros líderes judíos. Durante una ola de ataques antisemitas en Europa a fines de los años noventa, criticó duramente a Francia y Alemania por no enfrentar adecuadamente el problema.

“Les llevó demasiado tiempo a los europeos admitir que el antisemitismo actual no es una lección de historia sino un hecho contemporáneo”, escribió en su libro de 2003 Never Again?: The Threat of the New Anti-Semitism. “Nunca imaginé como sobreviviente del Holocausto que volvería a presenciar otra erupción de antisemitismo”, agregó en aquel momento.

Gracias a su influencia, Foxman tuvo acceso frecuente a presidentes, primeros ministros y papas, incluido Juan Pablo II. También se convirtió en una figura a la que acudían celebridades acusadas de antisemitismo en busca de redención pública, entre ellas el diseñador John Galliano, el exconductor de CNN Rick Sánchez y el tenor irlandés Ronan Tynan.

Foxman aceptaba sus disculpas siempre que mostraran voluntad de aprender sobre la persecución histórica de los judíos o realizar actos simbólicos, como visitar el campo de concentración de Auschwitz.

Uno de los episodios más notorios involucró al actor Mel Gibson. En 2003, Foxman criticó la película La Pasión de Cristo antes de su estreno por considerar que responsabilizaba a los judíos por la muerte de Jesús. Años después, Gibson fue arrestado por conducir ebrio y lanzó comentarios antisemitas contra los judíos. Foxman aceptó una segunda disculpa pública del actor, aunque sostuvo que Gibson nunca realizó un proceso formal de educación sobre historia judía.

Foxman también fortaleció el trabajo estadístico de la ADL, que documentaba ataques antisemitas y medía actitudes hostiles hacia los judíos en distintos países. Una encuesta global de 2014 realizada por la organización halló que una de cada cuatro personas creía en estereotipos clásicos antisemitas y que la mitad de los encuestados nunca había escuchado hablar del Holocausto.

A su vez, fue una voz influyente en los debates sobre la diferencia entre antisionismo y antisemitismo. Defendió el derecho de Israel a existir como Estado judío y cuestionó que algunos críticos calificaran únicamente al nacionalismo judío como “apartheid” mientras ignoraban privilegios religiosos en otros países de Medio Oriente.

Nacido como Avraham Chanoch Hanach Fuksman el 1 de mayo de 1940 (en Baranovichi, una ciudad que actualmente pertenece a Bielorrusia), Foxman sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial gracias a que sus padres lo entregaron a una niñera católica en la actual Lituania ocupada por los nazis. Fue criado como católico, bautizado con el nombre Henryk Stanislaw Kurpi y llegó incluso a escupir a judíos al pasar, sin saber que él mismo lo era.

Tras la guerra, sus padres recuperaron su custodia luego de una disputa judicial. Catorce de sus familiares murieron en el Holocausto.

La familia emigró a Estados Unidos en 1950. Foxman estudió Ciencias Políticas e Historia en el City College de New York y Derecho en la Universidad de New York antes de incorporarse a la ADL en 1965.

Si bien fue criticado en múltiples ocasiones por exagerar el peligro del antisemitismo, insistía en que los hechos terminaban dándole la razón. Tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y la guerra en la Franja de Gaza, la ADL registró un fuerte aumento de incidentes antisemitas en Estados Unidos.

Foxman también sorprendió a aliados y críticos en distintos momentos. Se opuso a la construcción de una mezquita cerca del sitio del World Trade Center tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, pero defendió a funcionarios demócratas acusados injustamente de minimizar genocidios y criticó declaraciones antimusulmanas incluso cuando provenían de figuras judías o israelíes.

Le sobreviven su esposa Golda, maestra retirada; sus hijos Ariel y Michelle; y cuatro nietos.

En su fiesta de retiro en 2015, Foxman resumió así uno de los aspectos más importantes de su trabajo: “Algunos de mis momentos más satisfactorios como director de la ADL fueron ver a personas que hicieron o dijeron cosas terribles cambiar y convertirse en mejores personas”.

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