Itongadol/Agencia AJN.- Los hombres armados que perpetraron el ataque terrorista durante una celebración de Jánuca en Bondi Beach, Sídney, fueron identificados como Naveed Akram, de 24 años, y a su padre, Sajid, de 50.
La identidad y las historias de ambos hombres se hicieron públicas mientras Australia, su comunidad judía y el mundo judío en general seguían lidiando con las consecuencias del ataque, uno de los tiroteos más sangrientos de la historia de Australia y la masacre antisemita más mortífera fuera de Israel desde el 7 de octubre de 2023.
Según la cadena australiana ABC, se cree que ambos juraron lealtad al grupo terrorista ISIS.
Un funcionario del Equipo Conjunto Antiterrorista del país informó al medio que se había encontrado una bandera de ISIS en su auto cerca del ataque, y la policía informó el domingo que se encontró un artefacto explosivo improvisado en un automóvil vinculado a uno de los atacantes.

Sajid, quien, según las autoridades, poseía seis armas de fuego con licencia, fue abatido a tiros por la policía en el lugar del ataque. Naveed se encuentra gravemente herido en el hospital bajo custodia policial, según informes locales.
El padre llegó a Australia por primera vez en 1998 con una visa de estudiante, según informó el ministro del Interior, Tony Burke, a la prensa el lunes.
En 2001, obtuvo una visa, otorgada a las parejas de ciudadanos australianos o residentes permanentes. Desde entonces, el gobierno afirma que viajó al extranjero en tres ocasiones.
Las armas fueron recuperadas y la casa de ambos fue allanada, junto con un AirBnB donde se alojaban antes del ataque.
ABC también informó que Naveed había sido investigado por la agencia de inteligencia nacional del país (ASIO, por sus siglas en inglés) en 2019 por sus estrechos vínculos con una célula del ISIS.
Según el funcionario, Naveed mantenía una estrecha relación con miembros de la célula, incluyendo a Isaac El Matari, un terrorista del ISIS arrestado ese año que se identificó como el líder del grupo en Australia. Matari cumple una condena de siete años de prisión.
«Conocíamos a uno de estos individuos, pero no representaba una amenaza inmediata, por lo que debemos investigar lo sucedido», declaró el domingo el director general de la ASIO, Mike Burgess.

