Itongadol/Agencia AJN.- La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, afirmó en un comunicado que las acciones de la policía israelí que impidieron al patriarca latino de Jerusalem celebrar la misa del Domingo de Ramos constituyen una «ofensa a los creyentes».
“Impedir la entrada del Patriarca de Jerusalem y del Custodio de Tierra Santa, especialmente en una solemnidad tan central para la fe como el Domingo de Ramos, constituye una ofensa no solo para los creyentes, sino para toda comunidad que reconoce la libertad religiosa”, expresó Meloni.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, declaró que había convocado al embajador de Israel por el incidente.
El Patriarcado de Jerusalem había informado previamente que la policía israelí impidió a su superior, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, entrar en la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalem para oficiar la misa.
Desde el inicio de la ofensiva estadounidense-israelí contra Irán el 28 de febrero, las autoridades israelíes prohibieron las grandes concentraciones —incluidas las de sinagogas, iglesias y mezquitas— y limitaron los eventos públicos a 50 personas.
El Domingo de Ramos, que da inicio a la Semana Santa para los cristianos, conmemora la entrada final de Cristo en Jerusalem, días antes de su crucifixión y resurrección.
El Patriarcado Latino también canceló la tradicional procesión del Domingo de Ramos desde el Monte de los Olivos, que normalmente congrega a miles de fieles.
El exeditor jefe de The Jerusalem Post Avi Mayer manifestó hoy en X que “según todos los que han tratado con él, el cardenal Pizzella es un hombre honesto y decente que se preocupa por mantener buenas relaciones con el gobierno israelí. Y aunque no lo fuera, este no es el trato que se le da al representante de la Iglesia Católica y sus 1.400 millones de fieles. Esta insensatez debe cesar de inmediato. Se le debe pedir disculpas, invitarlo a celebrar la ceremonia ahora y garantizarle que semejante despropósito no se repetirá en el futuro”.
Por su parte, la policía israelí declaró que ayer les comunicó a los clérigos que su solicitud de acceso a la iglesia no había sido aprobada por motivos de seguridad.
“Desde el inicio de la Operación León Rugiente, y de conformidad con las directivas emitidas por el Comando del Frente Interno, todos los lugares sagrados de la Ciudad Vieja de Jerusalem permanecen cerrados a los fieles, especialmente aquellos que no cuentan con espacios protegidos, para salvaguardar la seguridad pública”, declaró la policía en un comunicado.
“La solicitud del patriarca fue revisada ayer y se aclaró que no podía ser aprobada por las razones expuestas anteriormente”.
Las restricciones se extienden a todos los lugares sagrados, incluyendo el Muro de los Lamentos, la Mezquita de Al-Aqsa y la Iglesia del Santo Sepulcro, que permanecen cerradas desde el 6 de marzo.
La policía afirmó que la Ciudad Vieja y los lugares sagrados de Jerusalem “constituyen una zona compleja que impide el acceso a vehículos de emergencia y rescate de gran tamaño, lo que dificulta considerablemente la capacidad de respuesta y supone un riesgo real para la vida humana en caso de un incidente con múltiples víctimas”.
El comunicado subraya que “la libertad de culto seguirá respetándose, con las restricciones necesarias”.
A principios de este mes, fragmentos de misiles iraníes interceptados cayeron cerca de la Iglesia del Santo Sepulcro.

