Itongadol/Agencia AJN.- Hoy se cumplen 58 años del lanzamiento de la banda sonora de El Graduado, el álbum que consolidó la unión entre el cine y la música popular gracias a las canciones de Simon & Garfunkel. Publicado el 21 de enero de 1968, el disco acompañó y potenció la historia del joven y alienado Benjamin Braddock, interpretado por Dustin Hoffman, y se transformó en un fenómeno cultural que alcanzó el primer puesto del ranking de álbumes de Billboard.
La película, dirigida por Mike Nichols, retrata la confusión generacional y la búsqueda de sentido de su protagonista en la sociedad estadounidense de los años sesenta. La elección de las canciones del dúo de folk-rock fue decisiva para construir ese clima introspectivo, junto con piezas instrumentales de jazz compuestas por Dave Grusin.
El film también está protagonizado por Anne Bancroft, en el icónico papel de la señora Robinson, y Katharine Ross, como Elaine. Nichols reconoció años después que le sorprendió el modo en que “The Sound of Silence” encajó con la narrativa. Según relató en una entrevista con TimeOut, el hallazgo fue casi accidental: escuchaba el álbum del dúo cada mañana hasta que comprendió que esa música era, en realidad, la banda sonora que estaba buscando.
En El Graduado se utilizaron dos versiones de The Sound of Silence. La canción había aparecido originalmente en el álbum debut del dúo, Wednesday Morning, 3 AM. Más tarde, el productor Tom Wilson añadió arreglos eléctricos y batería, versión que llegó al número uno del Billboard Hot 100 en 1966. Para la película también se incluyó una interpretación acústica más sobria.
Otro momento clave de la banda sonora es April Come She Will, proveniente del álbum Sounds of Silence. La canción había sido grabada inicialmente por Paul Simon para su disco solista The Paul Simon Songbook, registrado en Inglaterra.
La selección musical se completa con Scarborough Fair, combinada con el “Cántico” de Simon y publicada en Parsley, Sage, Rosemary and Thyme. En la película también aparece fugazmente una versión alternativa de “The Big Bright Green Pleasure Machine”, audible desde la radio de un automóvil.
La única canción nueva escrita específicamente para el proyecto fue Mrs. Robinson, que terminó convirtiéndose en uno de los mayores éxitos del dúo. Sin embargo, la versión definitiva no aparece en el film, ya que no estaba terminada al momento del rodaje. El tema fue publicado poco después en Bookends.
A 58 años de su lanzamiento, la banda sonora de El Graduado sigue siendo un caso emblemático de cómo la música puede definir el tono, el ritmo y la identidad emocional de una película, y consolidó a Simon & Garfunkel como una de las voces generacionales más influyentes de su tiempo.

