Itongadol/Agencia AJN.- En una conferencia de prensa conjunta en Viena junto a sus pares de Austria y Alemania, los ministros Beate Meinl-Reisinger y Johann Wadephul, el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, se refirió a la situación humanitaria en Gaza y advirtió sobre la creciente amenaza del programa nuclear iraní.
Consultado por los recientes dichos del ministro de Defensa, Israel Katz, quien pidió preparar un plan para reubicar temporalmente a la población de Gaza en una «ciudad humanitaria» en el sur de la Franja, Sa’ar afirmó que Israel sigue comprometido con reducir al mínimo las bajas civiles en el conflicto contra Hamas. Subrayó que cualquier evacuación es de carácter temporal y responde a una necesidad operativa de proteger a la población civil en medio de los enfrentamientos.
“Durante la guerra, Israel evacuó a civiles de varias zonas de combate por su propia seguridad. Estas evacuaciones no fueron permanentes. De hecho, durante el alto el fuego de enero, muchas personas regresaron a sus hogares”, explicó. A pesar de esto, reconoció que muchas de esas zonas habían quedado gravemente dañadas por los bombardeos israelíes.
Sa’ar rechazó rotundamente las acusaciones de que Israel busque expulsar a los residentes de Gaza: “Cualquier emigración desde la Franja de Gaza —como desde cualquier otra región en conflicto— debe cumplir con dos condiciones: primero, la libre elección del emigrante, y segundo, la disposición de otro país a recibirlo. En cualquier otro caso, no es relevante.”
Según el plan promovido por Katz, los civiles serían trasladados al sur de Gaza, donde serían sometidos a un proceso de identificación y permanecerían en una zona supervisada por organizaciones internacionales, bajo resguardo del Ejército israelí. Críticos han advertido que este esquema podría sentar las bases para una eventual colonización israelí de los territorios evacuados, una posibilidad que el primer ministro Benjamin Netanyahu ha desmentido.
En otro tramo de su intervención, Sa’ar advirtió sobre la amenaza que representa el programa nuclear iraní, especialmente después de que Teherán anunciara que dejará de cooperar con la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). “La supervisión del organismo debe ser restaurada de inmediato”, exigió el canciller.
Sa’ar también llamó a los países europeos a tomar medidas más firmes contra Irán: “Es momento de que los países del E3 —Alemania, Francia y el Reino Unido— activen el mecanismo de snapback y restauren las sanciones contra el régimen iraní. El tiempo para advertencias ha terminado”.

