Itongadol/Agencia AJN.- Las autoridades judiciales de Francia iniciaron una investigación preliminar por presuntos crímenes de guerra y actos de tortura relacionados con el tratamiento que habrían recibido ciudadanos franceses durante la interceptación por parte de Israel de una flotilla que se dirigía hacia la Franja de Gaza.
Según informó Reuters, la Fiscalía Nacional Antiterrorista de Francia (PNAT) confirmó la apertura de la pesquisa luego de recibir un informe oficial remitido por el Ministerio de Asuntos Exteriores francés el pasado 28 de mayo.
La presentación se realizó en virtud del artículo 40 del Código de Procedimiento Penal francés, que obliga a los funcionarios públicos a informar a la Justicia cuando tienen conocimiento de posibles delitos.
El caso está vinculado a la interceptación de una flotilla antiisraelí ocurrida el mes pasado. Los participantes de la misión afirmaron que se dirigían a Gaza con ayuda humanitaria y con el objetivo de desafiar el bloqueo naval impuesto por Israel sobre el enclave palestino.
La investigación fue encomendada a la Oficina Central para la Lucha contra los Crímenes contra la Humanidad y los Delitos de Odio (OCLCH), organismo especializado en la investigación de violaciones graves a los derechos humanos y crímenes internacionales.
Los denunciantes sostienen que algunos ciudadanos franceses habrían sido víctimas de malos tratos durante la operación israelí. Sin embargo, Reuters señaló que no pudo verificar de manera independiente esas acusaciones.
Por su parte, las autoridades israelíes rechazaron las denuncias y negaron que se hubiera producido cualquier tipo de abuso contra los participantes de la flotilla.
El episodio generó repercusiones diplomáticas en varios países. Además de Francia, gobiernos como los de Italia, Alemania, Irlanda y Canadá expresaron públicamente críticas hacia la forma en que Israel gestionó la interceptación de la embarcación.
La investigación francesa se encuentra en una etapa preliminar y busca determinar si existen elementos suficientes para avanzar hacia una causa penal formal por presuntos crímenes de guerra o actos de tortura.

