Itongadol/Agencia AJN.- El presidente de Rusia, Vladimir Putin, anunció que el nuevo misil balístico ruso de alcance intermedio, conocido como Oreshnik, estará listo para entrar en servicio operativo antes de fin de año. La declaración fue realizada durante una reunión con altos mandos militares en Moscú.
El misil, cuyo nombre significa “avellano” en ruso, fue presentado públicamente en noviembre de 2024 tras ser utilizado en un ataque contra la ciudad ucraniana de Dnipro. En ese momento, Putin describió la operación como una prueba exitosa y señaló que su uso tenía también un carácter disuasivo, en medio del debate en Estados Unidos y el Reino Unido sobre la entrega a Ucrania de armamento de largo alcance capaz de impactar en territorio ruso.
Según el mandatario ruso, el Oreshnik cuenta con capacidades hipersónicas y un poder destructivo comparable al de armas nucleares, además de ser —según afirmó— imposible de interceptar. Sin embargo, especialistas militares occidentales han puesto en duda esas afirmaciones, señalando que no existen pruebas concluyentes que respalden tales características.
“Para finales de este año, el nuevo sistema de misiles de alcance medio con el misil hipersónico Oreshnik será puesto en servicio de combate”, aseguró Putin ante la cúpula de las Fuerzas Armadas.
El presidente ruso agregó que el país ya avanzó hacia la producción en serie del misil, una fase que había sido anunciada el mes pasado. Además, Moscú planea desplegar el sistema también en Bielorrusia, aliado estratégico de Rusia y país que limita tanto con Ucrania como con Estados miembros de la OTAN.
En ese sentido, el presidente bielorruso Alexander Lukashenko afirmó recientemente que el Oreshnik entrará en servicio operativo en su país antes de que finalice 2025.
Desde Kiev, el presidente ucraniano Volodímir Zelensky advirtió que el alcance del misil representa una amenaza directa para Europa y pidió a los gobiernos occidentales que impongan sanciones contra las empresas rusas involucradas en su desarrollo y producción.
El anuncio de Putin se da en un contexto de creciente tensión militar y diplomática, en el que Moscú busca reforzar su capacidad de disuasión frente a Occidente y marcar límites ante el apoyo militar continuo a Ucrania.

