Itongadol/Agencia AJN.- El ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, declaró este jueves en un comunicado que espera “avances positivos” por parte de la República Islámica de Irán tras una reunión con la encargada de negocios de Estados Unidos, Natalie Baker.
La reunión, celebrada en la capital pakistaní, Islamabad, incluyó discusiones sobre los esfuerzos diplomáticos relacionados con una segunda ronda de conversaciones de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, que se retrasó después de que Teherán no confirmara que enviaría su delegación.
En ese sentido, Naqvi destacó que el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el mariscal de campo Asim Munir están realizando esfuerzos “a todos los niveles” para apoyar una solución pacífica y esperan que todas las partes den una oportunidad a la diplomacia.
A su vez, Naqvi elogió al presidente estadounidense Donald Trump por extender el alto el fuego, calificándolo como un paso bienvenido hacia la desescalada.
Baker, por su parte, valoró el “papel constructivo” de Pakistán en la promoción de la paz, según el comunicado.
Islamabad mantiene relaciones diplomáticas activas tanto con Washington como con Teherán, lo que le permitió desempeñar en ocasiones un papel de interlocutor en momentos de tensión regional.

Pakistán comparte una frontera de aproximadamente 900 kilómetros con la República Islámica y coopera en cuestiones de seguridad fronteriza, especialmente frente a grupos armados que operan en la zona. Al mismo tiempo, Estados Unidos ha sido históricamente un socio clave en materia de asistencia militar y cooperación en seguridad.
Esta doble relación sitúa a Pakistán en una posición relevante dentro de los esfuerzos diplomáticos vinculados al conflicto.
Las negociaciones de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán se desarrollan en un contexto de tensiones sostenidas en Medio Oriente, con incidentes marítimos y medidas económicas como sanciones y bloqueos. En procesos anteriores, ambas partes recurrieron a intermediarios regionales y canales indirectos para mantener el diálogo.
La continuidad de estas conversaciones depende, en gran medida, de la disposición de las delegaciones a participar y de avances concretos en temas como seguridad regional y restricciones económicas.
Según múltiples informes oficiales, la reanudación de las negociaciones sigue condicionada a confirmaciones logísticas y políticas por parte de los gobiernos implicados.

