Itongadol/Agencia AJN.- Estados Unidos desplegará tres buques de guerra en las aguas que están frente a Venezuela como parte de los intentos del presidente Donald Trump para combatir las amenazas de los carteles de drogas latinoamericanos, según un funcionario estadounidense al tanto de la planificación.
Está previsto que el USS Gravely, el USS Jason Dunham y el USS Sampson lleguen pronto, dijo ayer bajo condición de anonimato.
Un funcionario del Departamento de Defensa confirmó que activos militares han sido asignados a la región en apoyo a tareas contra el narcotráfico y señaló que los buques serían desplegados “a lo largo de varios meses”.
Reportes hablan del despliegue de más de 4 mil elementos de la Armada y el Cuerpo de Marines en zonas estratégicas de América Latina y el Caribe, aunque la Casa Blanca no descartó que esas fuerzas puedan emplearse en operaciones relacionadas con Nicolás Maduro, a quien Estados Unidos considera líder de una organización narcotraficante y no Presidente legítimo de Venezuela.
Durante su rueda de prensa diaria, su vocera Karoline Leavitt aseguró que el Presidente mantiene una postura firme contra el tráfico de drogas hacia los Estados Unidos y está preparado para “utilizar todos los recursos del poder estadounidense” para llevar a los responsables ante la Justicia.
“El régimen de Maduro no es el gobierno legítimo de Venezuela. Es un cartel de narcotráfico. Maduro, según esta Administración, no es un Presidente legítimo, es un líder fugitivo, acusado de narcotráfico en los Estados Unidos”, subrayó.
En 2020, el Departamento de Justicia lo acusó formalmente de liderar el Cártel de los Soles, presuntamente asociado con el tráfico de cocaína hacia territorio estadounidense, en colaboración con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
A fines de julio, el Departamento de Estado lo designó «organización terrorista extranjera», reconociendo su colaboración con el Cártel de Sinaloa y la pandilla del Tren de Aragua, grupos catalogados como terroristas desde febrero.
Este mes, el gobierno estadounidense anunció que duplicaría hasta 50 millones de dólares la recompensa por el arresto de Maduro, acusándolo de ser uno de los mayores narcotraficantes del mundo y de trabajar con carteles para inundar los Estados Unidos con cocaína mezclada con fentanilo.

