Itongadol/Agencia AJN.- Los líderes de la Unión Europea aprobaron un acuerdo para desbloquear 90.000 millones de euros (unos 105.500 millones de dólares) en ayuda a Ucrania para el período 2026–2027, una decisión que, según el canciller alemán, Friedrich Merz, constituye “un claro mensaje para el Kremlin”.
El anuncio fue realizado por el presidente del Consejo Europeo, António Costa, quien informó que el consenso fue alcanzado durante la madrugada tras intensas negociaciones en la cumbre celebrada en Bruselas. “Hemos llegado a un acuerdo. Se aprobó la decisión de conceder una ayuda de 90.000 millones de euros a Ucrania para 2026-2027”, escribió Costa en la red social X.
La reunión de los jefes de Estado y de gobierno de los 27 países de la UE tuvo como objetivo central garantizar la financiación de Kiev durante los próximos dos años, en un contexto marcado por la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de suspender el apoyo financiero estadounidense a Ucrania.

Ante ese escenario, los países europeos asumieron el compromiso de sostener la mayor parte de la asistencia económica y militar, con el fin de evitar un colapso en el respaldo occidental frente a la guerra con Rusia.
Las negociaciones se extendieron durante horas y se desarrollaron en un clima de fuerte tensión. Una de las opciones analizadas, impulsada por Alemania y la Comisión Europea, consistía en utilizar activos rusos congelados en Europa para financiar la ayuda, pero fue descartada tras más de cuatro horas de debates a puertas cerradas.
Pese a ello, el canciller Merz valoró positivamente el resultado final y subrayó el significado político del acuerdo. A su juicio, la decisión envía una señal inequívoca al presidente ruso, Vladimir Putin, sobre la determinación europea de mantener el respaldo a Ucrania.
En la misma línea, el primer ministro belga, Bart De Wever, destacó que la Unión Europea logró evitar “el caos y la división” y remarcó que los Estados miembros “se mantuvieron unidos” al cerrar el acuerdo.
El paquete financiero aprobado busca asegurar la estabilidad económica de Ucrania y reforzar su capacidad de resistencia frente a la presión rusa, en un momento en el que la cohesión europea aparece como un factor clave del escenario geopolítico.

