Itongadol/Agencia AJN.- Las autoridades alemanas identificaron a un presunto responsable del ataque incendiario perpetrado en 1970 contra un centro comunitario judío en la ciudad de Múnich, un atentado que causó la muerte de siete personas mayores y dejó al menos trece heridos. El sospechoso, vinculado a la ideología neonazi, murió en 2020, por lo que no podrá ser llevado ante la Justicia, aunque los investigadores consideran que existen fuertes indicios de su responsabilidad.
El ataque ocurrió el 13 de febrero de 1970, cuando un incendio intencional destruyó parte de un edificio de cuatro pisos que albergaba un centro comunitario judío, una residencia para adultos mayores y una sinagoga. En el momento del incendio había unas 50 personas dentro del inmueble. La investigación determinó que el fuego fue provocado, tras hallarse un bidón de combustible en la escalera del edificio.
El caso permaneció sin resolver durante más de cinco décadas, hasta que fue reabierto tras la aparición de nueva información considerada creíble por la fiscalía de Múnich. A partir de ese testimonio y de una revisión exhaustiva de archivos judiciales y policiales, los investigadores señalaron como principal sospechoso a un hombre identificado como Bernd V., de 26 años al momento del ataque.
Según las autoridades, Bernd V. tenía antecedentes penales por delitos violentos, robos e incendios intencionales, además de manifestar un marcado antisemitismo y una admiración explícita por Adolf Hitler. Criado en el sur de Múnich, era conocido por su comportamiento agresivo y por su participación en actividades delictivas durante las décadas de 1960 y 1970.
El nuevo impulso en la causa surgió cuando un testigo se presentó ante la fiscalía a comienzos de 2025 y relató que un familiar cercano había integrado una banda liderada por Bernd V. De acuerdo con ese testimonio, la noche del atentado los involucrados habrían intentado cometer un robo que fracasó, tras lo cual el sospechoso habría expresado amenazas contra la comunidad judía y señalado su intención de incendiar el edificio.
Si bien los investigadores no pueden corroborar directamente ese relato —dado que todos los implicados fallecieron—, lograron hallar elementos coincidentes en expedientes judiciales antiguos y en declaraciones de terceros, entre ellas la de un excompañero de celda que aseguró que Bernd V. confesó su participación en el ataque.
En 1972, el sospechoso fue condenado a seis años y medio de prisión por una serie de delitos, entre ellos incendios provocados, aunque en ese momento la Justicia no lo vinculó con el atentado contra el centro judío.
Las víctimas fatales del ataque fueron cinco hombres y dos mujeres, varios de ellos sobrevivientes del Holocausto. El atentado se produjo en un contexto de violencia política y ataques contra objetivos judíos e israelíes en Europa a fines de la década de 1960 y comienzos de los años 70.
A lo largo de los años, distintas hipótesis apuntaron a posibles responsables, incluidos grupos de extrema izquierda, pero ninguna de esas líneas de investigación logró sostenerse. Con la identificación del nuevo sospechoso, las autoridades alemanas consideran que el caso ha avanzado de manera significativa, aunque reconocen que el crimen permanecerá formalmente sin condena judicial.

