Itongadol/Agencia AJN.- El 14 de junio de 1986 falleció en Geneva el escritor argentino Jorge Luis Borges, considerado una de las figuras más importantes de la literatura universal y uno de los intelectuales más influyentes del siglo XX.
Borges murió a los 86 años a causa de un cáncer hepático. Había elegido pasar sus últimos días en Ginebra, ciudad en la que había vivido durante parte de su juventud y a la que siempre manifestó un profundo afecto.
Autor de obras fundamentales como Ficciones, El Aleph y El libro de arena, Borges revolucionó la literatura contemporánea con relatos que exploraban los laberintos, el infinito, la memoria, el tiempo y la identidad.
A lo largo de su vida mantuvo una especial admiración por la historia, la cultura y las tradiciones judías. Estudió textos bíblicos, incorporó numerosas referencias al judaísmo en sus escritos y manifestó públicamente su solidaridad con el pueblo judío en distintas ocasiones.
Entre sus obras vinculadas a temas judíos se destacan cuentos como El milagro secreto, protagonizado por un escritor judío en la ocupación nazi de Praga, y textos inspirados en la mística hebrea y la Cábala, una temática que despertó su interés durante décadas.
Borges también condenó el antisemitismo y expresó su apoyo al Estado de Israel. En 1969 visitó el país y recorrió lugares históricos y culturales, una experiencia que posteriormente evocó en poemas y conferencias.
Su legado continúa vigente en todo el mundo. Traducido a decenas de idiomas y estudiado en universidades de los cinco continentes, Borges es considerado uno de los máximos exponentes de la literatura argentina y una figura cuya obra sigue inspirando a generaciones de lectores.
A 40 años de su fallecimiento, su nombre permanece asociado a la búsqueda intelectual, la imaginación y el diálogo entre culturas que caracterizó gran parte de su producción literaria.

