Inicio ANTISEMITISMO OSM. Informe sobre antisemitismo en el mundo: «Los hallazgos de 2025 apuntan a un alarmante empeoramiento de la situación»

OSM. Informe sobre antisemitismo en el mundo: «Los hallazgos de 2025 apuntan a un alarmante empeoramiento de la situación»

Por IG
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Itongadol/Agencia AJN.- El Departamento de Lucha contra el Antisemitismo de la Organización Sionista Mundial (OSM) difundió un informe preliminar, en el cual se subraya que «los hallazgos de 2025 apuntan a un alarmante empeoramiento de la situación».

«En el Día Internacional de Conmemoración de la Shoá nos detenemos para examinar y presentar la situación del antisemitismo en el mundo durante el último año, entendiendo que la memoria histórica no es un fenómeno aislado, sino una herramienta necesaria para analizar las tendencias actuales y formular políticas eficaces. El antisemitismo global que presenciamos en 2025 no es un fenómeno marginal ni temporal, sino una tendencia continua de incitación, violencia y daño sistemático contra los judíos y las instituciones judías en todo el mundo», aseguró su flamante titular, Ifat Ovadia-Luski.

«Los hallazgos emergentes de 2025 apuntan a un alarmante empeoramiento de la situación. Graves incidentes violentos, como el ataque en la playa Bondi en Australia, el asesinato de guardias de seguridad en el Museo Judío de Washington y el ataque a una sinagoga en Manchester, forman parte de un aumento general en el volumen de incidentes de odio, incitación y amenazas contra los judíos. La acumulación de estos incidentes indica una tendencia global consistente, más que una serie de casos aislados», subrayó.

«En este contexto, el informe enfatiza que la lucha eficaz contra el antisemitismo no puede limitarse a la documentación, la denuncia o las condenas declarativas. Se requiere una política multidimensional que incluya la educación sistemática para combatir el odio, el cultivo del orgullo judío, que fortalecerá la resiliencia de las comunidades judías, la mejora de los mecanismos de defensa y seguridad y la profundización de la cooperación internacional entre gobiernos, organizaciones de la sociedad civil y plataformas digitales», concluyó la responsable del área en la OSM.

El informe señala «una disminución del discurso político antiisraelí abierto junto con un aumento drástico, alarmante y sin precedentes de las expresiones de odio antisemitas, violentas y explícitas, acompañado de una participación flagrante en las redes sociales».

«El año 2025 se caracteriza por dos tendencias críticas: un aumento continuo de incidentes antisemitas en las calles y en comunidad y un discurso de odio que se vuelve más extremo y persistente en las redes sociales, sin necesidad de un ‘detonante’ informativo», puntualiza.

«Este cambio señala un doble peligro: por un lado, las comunidades judías están más expuestas a la violencia física; por otro, los gobiernos, las instituciones y las plataformas tienen dificultades para reconocer la amenaza a tiempo porque ya no se trata de una ‘protesta’, sino de puro odio», advierte el reporte.

«La principal innovación de 2025: el antisemitismo ya no depende de un acontecimiento noticioso. Se presenta de forma constante y, en ocasiones, cuenta con el apoyo de las autoridades y los poderes públicos», enfatiza.

«Se observó una disminución de alrededor del 31 % en el discurso antisemita ‘político’, pero un aumento del 100 al 275 % en las expresiones antisemitas extremas, incluyendo cánticos nazis explícitos. Indicadores de interacción excepcionales indican el uso extensivo de bots y cuentas coordinadas, que aceleran el odio incluso sin un desencadenante actual», explicita el informe.

Ello significa que «2025 marcó una nueva fase en la que el antisemitismo se institucionaliza, se adapta a las reglas del algoritmo y opera por debajo del radar regulatorio».

Según el informe mensual del Movimiento de Combate al Antisemitismo, entre el 1º de enero y el 31 de agosto de 2025 se registraron 4.574 incidentes antisemitas en todo el mundo, lo que representa un aumento de aproximadamente el 10,2 % en comparación con el mismo período de 2024, y solo en agosto se anotaron 694 hechos, un promedio de unos 22 al día.

Estudios realizados en los Estados Unidos indican que una proporción significativa de los judíos experimenta antisemitismo de diversas , maneras: el 55% reportó al menos una experiencia en el último año, el 44% sufrió discriminación o exclusión por su judaísmo en diversos foros, el 36% presenció violencia antisemita en su entorno y el 18% sufrió daño físico o amenazas.

Por otra parte, «en 2025, las expresiones racistas directas (por ejemplo, cánticos nazis extremos) parecen haber aumentado significativamente, incluso cuando el problema no está directamente relacionado con la política en Medio Oriente. Se trata de un fenómeno de normalización del discurso de odio que acorta el camino del daño digital al físico», alerta el informe de la OSM.

«Esta transformación afecta directamente la seguridad de los judíos en la Diáspora: miedo a identificarse como judío o usar símbolos judíos en público, miedo a la participación comunitaria en sinagogas, eventos e instituciones judías y sentimiento de ciudadanía de ‘segunda clase’ y de anarquía en comunidades donde el antisemitismo se convierte en solo ‘ruido de fondo’. La experiencia no es solo sensorial, sino que implica la exposición a violencia física, verbal y vandalismo», continúa.

«Reacciones intuitivas como retirar las mezuzot (objeto ritual que invoca la protección divina de los hogares y oficinas) de los marcos de las puertas, cambiar los apellidos familiares para no ser identificados como judíos o evitar la exhibición pública de símbolos religiosos son expresiones de un pragmatismo existencial, pero también tienen un efecto más amplio en la autoimagen colectiva. Con el tiempo, cuando un grupo numeroso de judíos decide ocultar o moderar sus expresiones de identidad, esto puede dañar la continuidad cultural, el sentido de pertenencia y la conexión intergeneracional y contribuir a patrones de asimilación y estancamiento de la identidad judía en la Diáspora a largo plazo», remarca el reporte de antisemitismo.

Este puntualiza «tres señales que requieren una reacción inmediata. La despolitización del odio: la transición de un discurso crítico aceptable a un odio racista abierto. Menos mensajes envueltos en ‘críticas políticas’, más odio abierto sin un ‘envoltorio’ de crítica legítima. Acortamiento del camino de Internet a las calles: un aumento de los actos de vandalismo, amenazas y violencia física contra judíos e instituciones comunitarias. Fracasos gubernamentales: una brecha entre la tasa de propagación del discurso violento y la capacidad y, a menudo, falta de voluntad de los Estados y las plataformas para responder y aplicar medidas. Así, se creó una fase clásica de modelos de extremismo político y violencia que culmina en el asesinato, el exterminio y la masacre de judíos».

«Lo que antes parecía un fenómeno marginal, violento y amenazante -el antisemitismo global- se ha convertido en una corriente continua de odio, violencia, asesinatos y masacres. Esta vez, no como una ‘reacción a conflictos políticos’, sino como una fuerza incitadora, bien financiada y oportuna que opera a diario contra los judíos en todo el mundo. La realidad es que el antisemitismo se encuentra en niveles excepcionalmente altos y forma parte de una tendencia continua en muchos de los principales países con comunidades judías significativas, como los Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Australia y Canadá», resume el reporte.

«Estos fenómenos no son aislados, sino que forman parte de una tendencia creciente de incidentes de odio y la normalización del discurso incitador, mientras que los funcionarios gubernamentales claramente hacen la vista gorda. Esta dura realidad es una llamada de atención para todos los países y comunidades que abogan por la libertad y la democracia. No basta con analizar la tendencia. Es necesario impulsar un cambio integral a nivel de políticas, regulación y cumplimiento», exige.

Finalmente, la OSM recomienda «tomar cuatro medidas inmediatas: una legislación y aplicación rigurosas de la ley contra la incitación y el odio, incluyendo la ampliación de las definiciones en las instituciones gubernamentales y legales, así como el establecimiento de la definición de la IHRA (Alianza Internacional de Rememoración de la Shoá) e incluyendo la incitación digital y las amenazas en línea como un factor crítico que conduce a la propagación del antisemitismo y al asesinato de judíos; regulación estricta de las plataformas digitales: herramientas que requerirán transparencia en las métricas de distribución y su aplicación para que el contenido violento no se les presente como ‘neutral’ a los usuarios; instituir programas educativos y de resiliencia comunitaria a gran escala que apunten no solo a la protección física, sino también a restaurar la sensación de seguridad e identidad de los judíos, ante todo; y establecer una coalición internacional para combatir el antisemitismo».

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