Itongadol.- Los Amigos de la Universidad de Tel Aviv en Argentina (AUTA) organizaron una muy importante actividad relacionada con la situación en Medio Oriente: “Análisis de la situación actual en Medio Oriente: Relación Israel-Palestinos. Situación en Siria. Qué pasa con Irán. ISIS y su expansión en la región. Perspectivas para los próximos años”, a cargo de un panel integrado por Marcos Aguinis, Emilio Cárdenas y Alberto Spektorowski.
Si bien esta actividad sobre la situación en Medio Oriente fue anunciada como una conferencia conjunta, las exposiciones de cada uno de los panelistas fue una conferencia en sí misma. Luego del saludo a los presentes por parte de Hugo Bliffeld, vicepresidente de AUTA, Alberto Spektorowski – profesor titular de “Políticas Comparadas” en el Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Tel Aviv – explicó que su ponencia sería una “interpretación o un cálculo totalmente frío geopolítico, en donde no se entra en definiciones morales de lo que es bueno o es malo”.
Spektorowski fue asesor del ex ministro de Relaciones Exteriores de Israel Shlomo Ben Ami, durante el gobierno presidido por Ehud Barak, y en ese carácter participó de las Negociaciones de Paz en Camp David durante el año 2000.
“Israel no está aislado, en el marco geopolítico de Medio Oriente está mejor parado que nunca. Israel sigue siendo un estado que ha crecido, que sigue siendo fuerte del punto de vista militar, económico, científico, esa es la verdad; y en el marco del Medio Oriente se han dado fuerzas de nuevos amigos que no se consideraban en el pasado, que hoy se tienen que considerar, por lo que Israel no está solo”, destacó Spektorowski.
“El Medio Oriente puede llegar a explotar no por el conflicto palestino-israelí, sino por otros conflictos que son muchísimos más importantes. En estos momentos a 50 o 60 kilómetros de la frontera norte de Israel hay 300.000 muertos, ejecutados en una masacre que no tiene nada que ver con el conflicto palestino-israelí, y no estoy diciendo que Palestina tiene razón ni que Israel tiene razón, sino que es un hecho concreto. El Medio Oriente entró en un proceso de democratización o mal llamado de democratización, la ‘primavera árabe’, que se transformó en un gran invierno árabe. En el Medio Oriente no hay democratización liberal, o hay democratización islámica, o hay anarquía o dictadura militar”, detalló, a lo que agregó que esa situación no fue entendida por Estados Unidos ni por los países Europeos, pues las fuerzas democráticas en los países árabes eran las sostenidas por el islamismo más radical, los Hermanos Musulmanes.
A continuación pasó a referirse al surgimiento del Estado Islámico, que a su entender es consecuencia de la intervención estadounidense en Irak, pues “al destruir al ejército y al régimen de Saddam Husein le entregaron el poder a los chiitas y lo que sucedió posteriormente, ese ejército iraquí sumita, son los que hoy en día formaron el ISIS, eran los soldados que estaban desocupados y hostigados por los chiitas”.
Finalmente, se refirió a la situación política de Israel manifestando que existen críticos al actual gobierno israelí, y que él es uno de ellos: “Israel no se está autodestruyendo para nada, está bien parado, tiene su política, muchas cosas están siendo criticadas con justa razón, pero básicamente es una democracia, bastante liberal, multicultural. Es un país en que también los ciudadanos árabes viven muy respetablemente, no digo que no hay discriminación; hay discriminación pero básicamente la ciudadanía árabe israelí ha progresado económicamente. También en los territorios se ve que en Ramallah hay mucho progreso económico, ciudades que han nacido, que el (llamado) campo de concentración no es ningún campo de concentración. No quiero decir que la situación no sea precaria, pero no se compara con una favela, a una villa miseria. En estos momentos Palestina no es una prosperación económica, pero está definitivamente mejor de lo que ustedes leen en las noticias, la situación no es tan caótica. Lo que sí es caótico es el Medio Oriente, que está a pasos agigantados de explosión. Pero esa explosión tiene muy poco que ver con Israel, para bien o para mal”.
Por su parte, Marcos Aguinis – escritor y ensayista; Doctor Honoris Causa de la Universidad de Tel Aviv; columnista del diario La Nación y ex secretario de Cultura de la República Argentina – fue el siguiente orador y se refirió al conflicto palestino-israelí: “Es muy difícil. Hay un versículo bíblico que dice ‘La verdad los hará libres’ y creo que los palestinos tienen un problema muy serio con la verdad. No reconocen la verdad de su propia historia, de la propia formación de su reciente, muy tierna, frágil confusa identidad. Entonces se mienten a sí mismos, inventan cosas ridículas. Por ejemplo, que los palestinos estaban ocupando Jerusalem antes de Abraham. No había palestinos, por supuesto, no por asomo; y otras cosas tan burdas como que Jesús fue palestino. Esas cosas las dicen muy sueltos de cuerpo porque no les gusta la verdad y no se dan cuenta que la verdad muchas veces ayuda”.
Además, expresó: “Los palestinos con tanta mentira no pueden entender, no recuerdan siquiera, que estuvieron a un borde de obtener todo lo que querían. Lo que pasa es que hay un fenómeno extraño en el Medio Oriente, que muy pocos de las inteligencias occidentales perciben: que Israel más les da, más exigen. Cuando se produjo la Guerra de los Seis Días, donde Israel iba a ser borrado del mapa, donde no existía Palestina, porque después de la Guerra de la Independencia Jordania se mordió la Cisjordania y no dijo ‘territorio ocupado’, dijo ‘territorio anexado’, Cisjordania es Jordania y a los palestinos que vivían en Ramallah, en Hebrón, en Belén o Calquilia le dieron el documento de identidad de Jordania, eran jordanos, no eran palestinos. Palestina desapareció, fue repartida; Gaza quedó en poder de Egipto. En la Guerra de los Seis Días Israel libera Cisjordania de Jordania, es un territorio no ocupado sino liberado de Jordania, y queda como territorio en disputa”.
Aguinis pasó luego a detallar los diversos momentos que se desarrollaron en la relación de Israel con los países árabes y los palestinos, deteniéndose en la Guerra de Iom Kipur y en la visita de Anward el-Sadat a Jerusalem y cómo Menajem Beguin, “un duro”, le devolvió la península del Sinaí a Egipto a cambio del tratado de paz firmado entre Egipto e Israel y el establecimiento de relaciones diplomáticas, junto a la firma de la paz con Jordania.
Finalmente, luego de seguir historiando en grandes trazos lo ocurrido entre los palestinos y Jordania en los años ’70, donde los propios árabes mataron a uno 20.000 palestinos, se refirió al peligro que representa Irán y Hezbollah, y reiteró que la propaganda palestina infectó al mundo diciendo que los palestinos son las víctimas, cuando la realidad es que sus líderes desean que se los consideren víctimas por los beneficios que obtienen.
Por último Emilio Cárdenas – analista político internacional; ex embajador y representante permanente de la República Argentina en las Naciones Unidas; y co-presidente del Instituto de Derechos Humanos de la International Bar Association – efectuó algunos comentarios sobre la situación actual de Israel en Medio Oriente, sosteniendo que el llamado proceso de paz entre Israel y los palestinos está como postergado debido a que “la guerra civil siria es de una dimensión tal que no permite, por el caos que genera, que exista la atmósfera necesaria para poder avanzar en la conversación bilateral entre Israel y los palestinos”.
Volviendo a referirse a la guerra civil siria, destacó el papel activo que desempeña Rusia sosteniendo a Bashar al Ásad, mientras que los Estados Unidos se contentó con una postura de contención al Estado Islámico. La relación de Israel con Rusia ha mejorado y Rusia está lejos de ser un adversario de Israel.
Respecto a Israel con Irán, Cárdenas manifestó: “No se puede decir lo mismo, y el juego iraní es totalmente distinto; y lo que hay que decir esta noche es que no hay que olvidarse nunca de lo que está ocurriendo en Siria, como lo que está ocurriendo en Yemen y en Libia, la expresión de una guerra muy profunda, facciosa, que es una guerra religiosa, que enfrenta a los dos grupos del mundo musulmán más importantes, a los chiitas contra los sumitas, contra Arabia Saudita en esencia”.
Finalizadas las exposiciones se abrió a un espacio a preguntas, que fue aprovechado por varios de los más de 500 asistentes para solicitar aclaraciones a lo planteado por los tres oradores.

