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Itongadol/AJN.- Hace 20 años el ministro de un nuevo gobierno israelí y jefe del partido Yisrael BaAliya, Natan Sharansky, presionaba para que los inmigrantes de la Unión Soviética se asimilen a la sociedad israelí a través de un número de reformas, incluyendo la conversión y el casamiento civil. En ese momento era imposible que los parlamentarios religiosos se sentaran en comités con rabinos reformistas, dijo. Hoy en día, se trata de otra cosa.
El jefe de la Agencia Judía para Israel expresó anoche que era optimista sobre las relaciones de la diáspora e Israel con el judaísmo liberal. “Definitivamente hay un cambio en la opinión pública”, remarcó. Sus comentarios se hicieron luego de una tormenta mediática tras las palabras del ministro de Asuntos Religiosos, David Azoulay, quien dijo que los judíos reformistas habían perdido su camino y no podían ser llamados judíos si no seguían la halajá (ley judía).
Mientras que Sharansky está claramente tomando un acercamiento proactivo y optimista ante esta situación, él citó las duras críticas públicas del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien condenó rápidamente la declaración. Además destacó el hecho de que el mismo Netanyahu ordenó a la Agencia Judía armar una mesa de diálogo plural que incluya a miembros de todas las denominaciones judías como prueba de que Israel está tomando al judaísmo liberal seriamente.
Según él, todo esto no podría haber ocurrido hace 20 años ya que en ese entonces era imposible llevar a políticos religiosos a un comité con rabinos reformistas americanos. “Cuando intenté organizar un encuentro con una delegación de líderes estadounidense que incluía a rabinos reformistas, los parlamentarios religiosos dijeron que participar sería el fin de sus carreras. Para los parlamentarios de hoy esto es algo mucho menos amenazante”, aseguró.
Este lunes Sharansky se sentó con un equipo de rabinos liberales que presentaron una larga lista de preocupaciones, informó el medio israelí The Times of Israel. Él dijo que la mayoría de los puntos consistían en pasos prácticos que permitirían permitir a sus comunidades crecer y estar más activa de una manera más simple. Sin embargo advirtió que encontrar apoyo político para la implementación de esto es igual de difícil que hace dos décadas.

