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Itongadol/AJN.- Cientos de familias de descendientes marroquíes y argelinos se prepararon para celebrar la finalización de Pesaj, Pascua Judía, anoche con un Mimouna, una festividad durante la que las familias abren sus hogares para ofrecer un despliegue lujoso de dulces y pasteles.
Mimouna ha sido reconocida como una festividad nacional en Israel y, según el Dr. Meir Buzaglo, director del Departamento de Filosofía de la Universidad Hebrea de Jerusalem, esta ha sido celebrada por cientos de años allí, incluso por los que no son descendientes de norafricanos. “Ha habido un desarrollo en el significado de la fiesta. El valor del huésped ha crecido. Es un día de reciprocidad mutua de la sociedad israelí”, dijo, según el medio israelí Ynet.
Históricamente, la festividad era principalmente celebrada en Marruecos, donde los árabes estaban acostumbrados a llevar el primer bocado de Hametz (comidas levadas que están prohibidas durante la celebración judía) a los judíos locales a fines de Pesaj. “Un día antes, la familia árabe recibía un plato lleno de comidas de la familia marroquí judía. No la devolvían vacía sino con el primer Hametz, que llenaban con harina, miel, manteca, hojas de menta y leche”, explicó.
“También es la festividad que anuncia la llegada de la primavera pero fue conocida por el alojamiento. En Marruecos, todos los hogares están abiertos. La gente está acostumbrada a visitarse”, agregó el Dr. Buzaglo.
Según el filósofo, la festividad tiene el potencial de ser el día de que haya una unión entre las comunidades judías de descendientes árabes y otras comunidades de Israel. “Nadie pensó que esta fiesta tenía el potencial de ser un día de reciprocidad mutual. Esta es la dirección que queremos construir. La festividad tiene un rol muy importante en Israel, una tierra de divisiones”, remacó.

