Itongadol/AJN.- Los restos del titular de la Unidad Fiscal Especial de Investigación del Atentado a AMIA, Alberto Nisman, fueron finalmente enterrados hoy, jueves, en una ceremonia religiosa judía que duró una hora y se llevó a cabo en el Cementerio Israelita de La Tablada (foto), bajo estrictas medidas de seguridad.
El féretro fue traslado esta mañana en cortejo desde el velatorio y arribó al camposanto poco antes de las 11 horas, y a partir de entonces se desarrollaron las exequias, conducidas por el rabino Marcelo Polakoff ante unas 300 personas.
El féretro fue llevado hasta la tumba por familiares del extinto fiscal y el ex presidente de la AMIA Guillermo Borger y el rabimo del Gran Templo de Paso Yosi Baumgarten.
En medio de la muy emotiva ceremonia se produjo la tradicional Mejilá, por la cual los presentes perdonan y se disculpan con el fallecido, y el corte de ropa por duelo de su madre, hermana e hijas.
A la hora de los discursos, el vicepresidente 1° de la DAIA, Waldo Wolff, habló en nombre de la comunidad judía; el filósofo Santiago Kovadloff destacó el valor de Nisman y reclamó justicia para la Argentina; el titular de la Asociación de Fiscales y amigo, Carlos Donoso Castex, leyó como pudo y entre llantos un poema escrito por un colega, en nombre de la familia judicial y del Ministerio Público; y la ex esposa de Nisman, la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, leyó una carta de sus hijas y se comprometió a velar por la educación de sus hijas y a hacer todo lo posible para saber la verdad sobre su fallecimiento.
El texto de las niñas, Iara y Kala, fue uno de los momentos más significativos, tanto por su partida para estar “en compañía de la Bobe” (abuela en ídish) como por la promesa de su hija menor de reencontrarse después que ella muera.
Como suele ocurrir, el instante más doloroso fue el ritual de enterrar al fallecido con paladas de tierra por parte de familiares, amigos, colegas, funcionarios públicos y dirigentes comunitarios.
Entre los presentes se encontraban el ministro consejero de la embajada de Israel, Nati Brooks, y la agregada cultural, Dovrat Zilberstein; el ministro de Justicia y Seguridad porteño y ex juez Guillermo Montenegro; su par de Cultura, Hernán Lombardi; el ex presidente de la AMIA Luis Grynwald; el periodista José Luis Pagano; las diputadas Patricia Bullrich y Elisa Carrió y personal de la Unidad Fiscal. Entre los presentes también se encontraba Sergio Wider, Daniel Belinky y Pedro Buki y Pablo Reizman, todo ellos referentes comunitarios.
Del ámbito comunitario también estaban los presidentes de la AMIA, Leonardo Jmelnitzky, y de la DAIA, Julio Schlosser, junto con su secretario general, Jorge Knoblovits; el empresario Adrián Werthein, asesor del presidente del Congreso Judío Latinoamericano, Jack Terpins; el director nacional de Jabad Lubavitch, rabino Tzvi Grünblatt; etc.
La muerte y posterior entierro del fiscal Alberto Nisman logró reunir a rabinos de diversas extracciones, como Yosi Baumgarten, del Gran Templo de Paso, quien tuvo a su cargo los rituales previos a la sepultura, junto con personal y colegas de la AMIA.
El religioso contó a la Agencia Judía de Noticias (AJN) que también estuvo asistiendo a la familia del funcionario en estos días, junto con Polakoff, y que el viernes pasado se efectuó un emotivo Kabalat Shabat con sus deudos en el Gran Templo de Paso, que dirige.
Nisman fue encontrado sin vida el domingo 18 de enero, en el baño de su departamento en Puerto Madero, con un disparo en la cabeza de un revólver calibre 22.
Sobre el escritorio se encontraba documentación que iba a utilizar horas después en su comparecencia ante la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados acerca de su denuncia contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el canciller Héctor Timerman y el diputado Andrés Larroque, entre otros, por encubrimiento de los imputados iraníes.

