Itongadol.- Nora Blaistein, directora de Programas Sociales de la AMIA, anunció, en diálogo con la Agencia Judía de Noticias, la firma de un convenio-marco propiciado por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social para la formación de una red para la profesionalización del cuidado de personas mayores con otros organismos.
“Fue un reconocimiento a la AMIA, que fue pionera en este tema: hace 19 años tiene un programa de cuidado de personas mayores, lo cual fue reconocido por el ministro Carlos Tomada en su discurso”, se ufanó.
“La idea fue juntar a varias organizaciones que se ocupan del tema para ayudar a trabajadoras que hasta ahora no tienen un marco regulatorio a que se puedan sindicalizar y también que se dé un servicio que mejore la calidad de vida de los adultos mayores”, explicó la funcionaria, que agregó que la AMIA tiene “una relación muy fluida y de muchos años” con el gobierno, que incluye “muchos trabajos conjuntos de capacitación laboral y con la Red del Servicio de Empleo en todo el país”.
“Con respecto a las cuidadoras, la AMIA tiene tres líneas de trabajo: la formación de más de 1.500 asistentes gerontológicos, con una capacitación de excelencia, con más de 350 horas de clases teóricas y prácticas en seis meses, certificada por los gobiernos nacional y de la Ciudad; alrededor de 150 pedidos mensuales de intermediación laboral -buscamos en nuestra base de datos de egresados quién se adapta mejor a lo que cada familia necesita y promovemos la inserción laboral de personas que están sin empleo-; y la capacitación continua, que busca reunir una vez por mes a los egresados que están trabajando para darles apoyo en el trabajo concreto que realizan”, detalló.
En la actualidad y a comparación de la grave crisis socioeconómica de 2002, “vemos que la demanda de ayuda social disminuyó, pero los casos son más graves y con una problemática más compleja: habitacional, psiquiátrica, violencia familiar, desempleo de larga data…”, especificó la directora de Programas Sociales de la AMIA.
“A todo judío que duerme en la calle y pasa por acá o lo detectamos, inmediatamente le damos una solución integral: habitacional, alimentaria, médica y psicológica”, informó.
Para lidiar con esta problemática “se puede colaborar a través de donaciones que nos permitan dar las prestaciones, que cada vez son más caras, ya que por la inflación en pocos casos nuestros subsidios resultan totalmente suficientes para cubrir la totalidad de las necesidades.”, finalizó Blaistein.
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