Cientos de fieles judíos participaron en la peregrinación a la "Ghriba" que cada año los reúne en la bimilenaria sinagoga de la isla de Djerba.
Los organizadores expresaron su satisfacción por el número de peregrinos, incluyendo a los israelíes que volaron desde Europa, para participar en el ritual que había sido postergado en 2011, debido a una revuelta masiva que derrocó al régimen del dictador Zine El Abidine Ben Ali.
Este año la peregrinación, que arrancó el viernes cuando los fieles comenzaron a llegar a Djerba, se llevó a cabo en un ambiente festivo como con una procesión final para Lag Baomer, a la que asistieron el ministro de Turismo Jamel Ghamra y el Gran Rabino de Túnez, Haim Bitan.
El gobierno islamista de Túnez reforzó la seguridad alrededor de la antigua mezquita y del barrio judío de Djerba para la peregrinación para prevenir cualquier ataque por parte de grupos musulmanes radicales, acusados de encabezar la ola de violencia que se produjo después del levantamiento popular que derrocó a Ben Ali.
A partir de 33 días después del inicio de la fiesta de la Pascua judía, la peregrinación de Ghriba atrae a miles de peregrinos y turistas, pero su número se redujo drásticamente después de 2002 con los bombardeos de abril en los que murieron 21 personas.
La sinagoga fue fundada en el año 586 aC por los judíos que huyeron de la destrucción del Templo de Salomón en Jerusalem.
Se estima que unos 1500 judíos viven en Túnez, muy por debajo de los 100 mil vivían en el país del norte de África cuando obtuvo su independencia en 1956.
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