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Irán está más cerca que nunca de obtener el uranio enriquecido necesario para construir una bomba nuclear, dijo el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ayer a la noche.
Él reaccionó a la publicación de los detalles de un informe confidencial de la Organización Internacional de Energía Atómica que dijo que Irán comenzó a instalar centrifugados avanzados en su planta principal de enriquecimiento de uranio.
Netanyahu calificó al reporte como “muy grave” y agregó que probaba que Irán estaba moviéndose hacia delante en la línea roja que había trazado Estados Unidos en septiembre. Agregó que durante ese discurso que Irán debe ser frenado antes de que cruce el límite, algo que dijo que podría ocurrir tan pronto como primavera.
La Oficina del Primer Ministro dijo que evitar que Irán obtenga armas nucleares será el primer tema en la agenda cuando vaya el presidente americano, Barack Obama, a Israel en menos de un mes.
Según el reporte, 180 centrifugados IR-2m y cubiertas de centrifugado vacías han sido conectadas en la planta cerca del pueblo céntrico Natanz. Todavía no están operando.
Tales máquinas permitirán que Irán aumente significativamente su acumulación de material que podría ser usada para construir un arma nuclear. Todavía no quedó en claro cuantos nuevos centrifugados la República Islámica apunta a instalar en Natanz, el cual está diseñado para cientos de miles.
Irán ha estadio intentando desarrollar centrifugados más eficientes que los erráticos IR-1 de los ’70, pero su introducción para una producción de escala completa ha estado llena de demoras y obstáculos técnicos, según dijeron expertos y diplomáticos.
Irán también ha empezado a testear dos nuevos modelos de centrifugados, IR-6 y IR6, en una instalación de investigación y desarrollo, según dijo el informe de la OIEA. Estas máquinas giran a una velocidad supersónica para aumentar la proporción de los isótopos físiles del uranio.
Es posible que el desafío de Irán enoje a los poderes mundiales antes de volver a las conversaciones con Teherán la semana que viene. Los seis poderes mundiales e Irán se encontrarán por primera vez en ocho meses el martes para intentar romper con el estancamiento, pero los analistas no esperan que haya ningún avance real.

