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Itongadol.- Más de 50.000 personas han firmado una carta en la que se le pide al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que libere a Jonathan Pollard. La campaña para la liberación del preso ha llegado a un punto muy alto debido al plan del mandatario americano de visitar Israel en marzo.
La petición de liberar a Pollard abre con la línea: “Honorable presidente Obama, ¡venga con Pollard!” Entre aquellos que firmaron están un ex presidente israelí, varios ex ministros y ex y actuales miembros de la Knesset – parlamento israelí –, así también como ganadores del Premio Nóbel.
Esther Pollard, esposa de Jonathan, llamó el viernes para que firmen más israelíes. “En pocas semanas se cumplirán 10.000 días desde que comenzó su sentencia. Esa es una ocasión que ninguno de nosotros quiere marcar. Por favor ayuden a obtener firmas en la apelación masiva para Jonathan y salven su vida”, dijo. Pollard ha sufrido recientemente crisis de salud en la prisión.
Más temprano esta semana Esther Pollard reveló que durante su tiempo limitado telefónico con ella, Jonathan le preguntó cuantas personas habían formado el petitorio para su liberación durante el día anterior.
Pollard obtuvo cadena perpetua por entregar información clasificada relacionada con defensa a Israel. Sus seguidores dicen que su sentencia es inusualmente dura para el crimen de revelar datos a un país amigo.
El petitorio dice: “Jonathan Pollard ya ha servido 28 años de la sentencia en prisiones americanas. A pocas semanas cumplirá 10.000 días preso. Tanto él como Israel han expresado repetidas veces estar arrepentidos. Hemos aprendido nuestra lección y hemos estado viviendo con las consecuencias dolorosas por casi tres décadas”.
Concluye: “Apelamos a usted como quien simboliza nuestros valores compartidos de humanidad, compasión y esperamos que haya una segunda oportunidad, que nuestras naciones lo acepten. Le imploramos que conmute la sentencia de Jonathan Pollard a tiempo servido sin demora y le permita vivir sus años restantes como un hombre libre. Está en nuestra ferviente esperanza y rezos que su próximo viaje a Israel traiga las buenas noticias que hemos estado esperando por tanto tiempo, y que este episodio trágico y doloroso termine de una vez por todas”.

