Un mes más tarde los servicios de inteligencia israelíes autorizaron a la prensa israelí a publicar la nota. Una fuerza especial del Servicio de Seguridad israelí con ayuda de una unidad de la Guardia de Fronteras impidió justo a tiempo a una célula de la Jihad Islámica en territorio israelí, cuando se aprestaban a secuestrar un soldado o civil israelí en Israel. Según se pudo determinar, el objetivo de dicha acción era realizar un canje.
Las tropas israelíes fue detenida a principios de este año, el 1 de enero de 2013, antes del amanecer en el puesto de control Ayal, al este de Kfar Saba. En poder de los terroristas se encontró cuerdas para maniatar a la víctima, cinta adhesiva, pasamontañas, un cuchillo y una pistola.
El Comandante de la región central Nitzav Benzi Sau dijo luego de la acusación: “Hago un llamado para que el público se mantenga en alerta y reporte sobre cualquier actividad sospechosa a las fuerzas policiales. Está claro que el secuestro es uno de los escenarios más sensibles con los que Israel debe luchar”.

