Importantes dirigentes de la AMIA revelaron a la Agencia Judía de Noticias (AJN) que en la decisión de rechazar el acuerdo que la Argentina firmó con Irán por la causa del atentado a la AMIA no hubo un cambio de opinión sino que el tema “estuvo mal manejado”.
“Nosotros no creemos en el acuerdo con Irán y lo dijimos antes de ver este primer papel
Si es que se hace que se haga un buen acuerdo. Lo que estamos diciendo es que no creemos que para tomar indagatoria haga falta un acuerdo. El canciller dijo que es constitucional y para una indagatoria no hace falta ningún acuerdo”, aseveró la fuente consultada.
Desde la dirigencia de la AMIA argumentaron que todas las medidas son adoptadas para que “no se caiga” la causa que investiga el atentado del 18 de julio de 1994, en el que murieron 85 personas y otras cientos resultaron heridas.
“Esta película ya la vimos cuando empezó hace muchos años que es mejor esto que nada, nos dijeron cuando (el juez Juan José) Galeano habló de los 400 mil pesos que le pagó (a Carlos Telleldín) por decir la verdad. Cinco años después están todos procesados. Este acuerdo (con Irán) se llega a caer porque no es legal y nos van a decir que somos conspiradores y en lugar de Galeano va a ser Canicoba Corral y en vez de (Rubén) Beraja va a ser Guillermo Borger”, argumentó el dirigente.
Asimismo, consideró que el memorándum de entendimiento está “pobremente redactado” y estimó que “en el mejor de la casos es una receta para interminables conflictos de interpretación”.
No obstante, la fuente admitió que el canciller Timerman se manifestó “dispuesto a hacer todas las aclaraciones y trata de conseguir el acompañamiento de la Argentina”. Lo cierto es que no lo hizo, no lo consiguió y lo único que tenemos es la letra del acuerdo original que está mal redactado y no dice lo que tiene que decir”, resaltó.
Otro dirigente describió el clima que se vive en el ámbito comunitario tras la oficialización del acuerdo y la ronda de reuniones con el canciller. En este sentido, los miembros de la comunidad preguntan a los dirigentes “qué es lo que está pasando con esto tan controvertido”. “Exigen mayor claridad porque lo que no se puede modificar la base troncal de un acuerdo que no es tan acuerdo porque beneficia y observa todas las posiciones a favor del Estado agresor”, apuntó.
En este sentido, el dirigente explicó que frente a los cuestionamientos de la gente decidieron en forma “unánime” rechazar el acuerdo. “Estamos haciendo lo correcto porque nos hemos asesorado y el asesoramiento de especialistas y letrados también fue uniforme en este sentido. Este es el camino correcto porque este acuerdo es inmodificable y no se puede agregar ningún anexo, se cae la causa y esto se lo hicimos saber al canciller y es lo que la calle también exige”, comentó la fuente.
El dirigente explicó que más allá del voluntarismo del canciller se debe cumplir con lo que pidió uno de los familiares de las víctimas del atentado que exigió que todo esté por escrito.
“Si hay una voluntad real de colaborar no se necesita ninguna carta de entendimiento. Simplemente que el Gobierno permita al juez y al fiscal hacer su trabajo para que tanto entendimiento y cuestiones que no se entienden”, insistió.
Respecto de la ausencia de la DAIA en esta medida, el dirigente lo relativizó y recordó que en un principio también había diferencias y luego se sacó un comunicado en conjunto.
“Esperemos que también la DAIA se acople a esto, en la urgencia de emitir una declaración no pudo ser compartido con la DAIA ya que se nos venía el Shabat”, comentó.
A todo esto, el presidente de la AMIA, Guillermo Borger, fue el encargado de anunciar la decisión de rechazar el acuerdo luego de una reunión de más de tres horas que el miniejecutivo de la AMIA mantuvo con sus asesores letrados en la presidencia de la AMIA.
Consultado sobre si esta decisión fue adoptada a partir de la disconformidad de algunos sectores de la comunidad judía argentina y de la sociedad en general, Borger respondió: “Por supuesto que es una respuesta” a esos planteos.
En este sentido, el dirigente explicó que luego de la reunión mantenida con el canciller Héctor Timerman en la sede de la AMIA, la dirigencia de la institución comunitaria se tomó 48 horas para contactarse con sus asesores jurídicos y analizar “los distintos planteos de la sociedad en general y de la comunidad judía en particular, y en función de esto se está dando una respuesta”.
Como resultado de este análisis es que la dirigencia de la AMIA decidió rechazar el acuerdo anunciado el fin de semana pasado e instó al Gobierno argentino a retomar las negociaciones con Irán para elaborar un nuevo memorándum en el que se incluyan las exigencias ya manifestadas por la institución.
“Queremos lo mejor como ciudadanos argentinos para el esclarecimiento del atentado más sangriento que sufrió el país. Debemos pensar con responsabilidad y por esto vamos cambiando la opinión porque este es un hecho absolutamente insólito y nuevo en esta propuesta”, subrayó el dirigente.
Siempre en diálogo con esta agencia, Borger resaltó que “es responsabilidad de la ciudadanía argentina toda y en particular de la comunidad judía, ya que el atentado fue en el corazón de la comunidad judía, garantizar lo mejor para la justicia argentina y para quien viene investigando esta terrible causa”.
“Queremos con responsabilidad que la sociedad medite, piense, que es voluntad de la AMIA ayudar al Gobierno para que la causa se esclarezca”, insistió Borger.
Consultado sobre la ausencia de la DAIA en este documento, el presidente de la AMIA aclaró que “no se está yendo por vías separadas”. “Estamos saliendo porque la AMIA se juntó en conjunto con su asesoramiento legal para dar nuevos pasos en pos del mejoramiento de esta causa”, explicó.
Fuentes consultadas por esta agencia confirmaron que la decisión de rechazar el acuerdo de la Argentina con Irán no fue tratada previamente con los familiares de las víctimas del atentado a la AMIA sino que es “una iniciativa de AMIA”, que es uno de los querellantes en la causa por el ataque terrorista de 1994.
458

