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Luego de que terminó la Operación Pilar Defensivo, reservistas y soldados elevaron quejas en las que reclaman que la Fuerza de Defensa de Israel no hizo lo suficiente por asegurarse que aquellos que estaban expuestos al disparo de cohetes estuviesen lo suficientemente protegidos.
Durante los ocho días de la operación, se llamó a casi 60.000 soldados de reserva, para que se unan a las tareas de los soldados. Dos hombres, Yosef Partuk y el oficial de releva Boris Yarmulnik, fueron asesinados como resultado de ataques de mortero. Otros 41 soldados sufrieron heridas de varias gravedades.
Un oficial de reserva expresó su decepción con la falta de preparación de la FDI, y destacó que en otras áreas las unidades estaban más preparadas. “Teníamos cascos de ultima generación y nuevos trajes de combate con nuestros nombres esperándonos cuando llegamos. Pero cuando se trataba de asuntos básicos – como proteger a las fuerzas – nadie se ocupaba del asunto”, expresó el oficial.
“Movieron a la mitad del ejército del sur al norte y viceversa, con miles de vehículos, camiones y trasladadores, ¿pero no pensaron en armar barricadas o bloques de concreto alrededor de las áreas y bases?”, se preguntó.
El oficial también agregó: “Nosotros éramos el objetivo del disparo de cohetes, en algunos casos sin sirenas de advertencia, y es un hecho que incluso un oficial que corrió para cubrirse y siguió indicaciones fue atacado porque no había refugios. Es como que formen un nuevo pueblo con cientos de miles de residentes sin proveer ningún tipo de espacios fortificados”.
Como protocolo, otro reservista que fue llamado para participar de la operación dijo: “Hubo una gran confusión. Al principio nos dijeron que teníamos que escondernos adentro del vehículo armado (en caso de que hubiese un alerta de cohete), pero luego cambiaron el procedimiento y nos dijeron que nos tiremos al piso. Nos hicieron temer realmente por nuestras vidas”.

