La Cancillería israelí criticó fuertemente hoy, jueves, a la alta comisionada de Derechos Humanos de la ONU, la sudafricana Navi Pillay, a quien acusó de “haberse quedado muda” mientras “más de 800 proyectiles fueron disparados desde la Franja de Gaza, controlada por Hamas, contra ciudades israelíes” este año, razón por la cual “los niños no van a la escuela y duermen en refugios”.
El comunicado remitido a la Agencia Judía de Noticias (AJN) destacó que la cuarta parte de ellos cayeron la semana pasada y que la descripta es “la amarga realidad de una séptima parte de la población de Israel en los últimos años”.
“La vida de un millón de israelíes está en peligro y la cotidianeidad del sur de Israel ha sido severamente interrumpida”, agregó la Cancillería, antes de subrayar que “esta misma mañana, tres civiles israelíes fueron asesinados en su casa en la ciudad de Kiriat Malaji cuando un proyectil de Hamas atacó su edificio” (foto), mientras que “algunos otros, incluido un niño de 4 años, resultaron heridos”.
“Sin embargo, ni una palabra de simpatía, ni una palabra de preocupación por la violación de los derechos humanos de ciudadanos israelíes” fueron emitidos por la funcionaria a cargo de esa área en la ONU, sino “un sonoro silencio”, denunció el texto.
Israel subrayó que esta “actividad terrorista es llevada a cabo por Hamas y otras organizaciones terroristas que operan bajo su protección”.
“Los israelíes tienen derechos humanos; la alta comisionada simplemente no se preocupa por ellos”, finalizó el contundente comunicado de la Cancillería israelí.
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