“No elegimos esta escalada y no la iniciamos, pero si continúa, estamos preparados para una acción mucho más amplia y profunda” porque “quien ataque a civiles israelíes debe saber que lo pagará”, advirtió hoy, miércoles, tras la andanada de misiles disparados desde la Franja de Gaza, el primer ministro Benjamín Netanyahu, quien ordenó incrementar la protección de la población afectada hasta una distancia de 7 kilómetros de ese territorio.
Durante una visita al sitio donde está instalada una batería del sistema antimisiles “Cúpula de Hierro”, cerca de Ashkelon (en la foto, de civil, Netanyahu y su ministro de Defensa, Ehud Barak), el jefe de gobierno explicó que decidió aceptar la recomendación de los ministerios de Defensa y de Defensa de la Retaguardia de expandir el radio de protección a todas las casas y edificios públicos contra cohetes y proyectiles de mortero, que hasta ahora alcanzaba los 4,5 kilómetros desde Gaza.
En una entrevista con la Radio del Ejército, Barak dijo que la Fuerza de Defensa de Israel está evaluando todas las opciones para devolver la tranquilidad al Sur, aunque anticipó que una operación militar a gran escala es poco probable.
Por otra parte, descartó la posibilidad de dialogar con Hamas porque es una organización enemiga.
Horas antes, el jefe de Estado Mayor, Benny Gantz, recorrió la zona junto con los jefes de Inteligencia Militar y del Comando Sur.
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