El Ministerio del Interior de Francia difundió hoy martes un informe encargado por el ministro Manuel Valls que reveló “errores” de los servicios de inteligencia en el caso del joven Mohamed Merah, quien fue acusado por el atentado a la escuela judía de Toulouse, en el que murieron tres chicos y un rabino en marzo de este año.
El informe de 17 páginas no se centra en la búsqueda del asesino de la moto como en principio se caratuló el caso que daba cuenta de una serie de ataques contra soldados franceses y que se coronó con el brutal ataque a la escuela de Toulouse.
La investigación hace hincapié en el caso de Mohamed Merah quien comenzó a ser investigado por la Central de Inteligencia Interior (DCRI, por sus siglas en francés) en noviembre de 2011.
Según el documento, los responsables de la inteligencia francesa “fracasaron” a la hora de evaluar la peligrosidad de Mohammed Merah, quien llegó a ser entrevistado por funcionarios de la DCRI tan solo cuatro meses antes de cometer la masacre.
Lo más grave es que para el Ministerio del Interior, estas fallas no son de "un error humano característico", sino más bien una combinación de “omisiones y errores de juicio, problemas de gestión y organización de los servicios”.
Incluso, el informe habla de “problemas” en los límites que existieron entre “la información privilegiada, la policial y la seguridad pública".
El informe recomienda la creación de oficinas de enlace regionales para “mejorar la coordinación, y el fortalecimiento de las herramientas de detección, vigilancia e investigación".
En declaraciones al diario Le Figaro, el ex jefe de la Dirección Central de Inteligencia Interior (DCRI) al momento del atentado, Bernard Squarcini, puso en duda la imparcialidad de la investigación administrativa.
Squarcini aseguró que “nunca” fue escuchado por el gobierno en relación a este caso e incluso denunció que se trató de "un informe truncado".
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