Al caer la noche de ayer, jueves, cuando se iniciaba el quinto día de Sucot, se celebró en la Ciudad de Buenos Aires una antiquísima festividad judía: Simjat Beit Hashoevá, cuyo origen se remonta a la época del Beit Hamikdash (Templo de Jerusalem), donde se vertía agua sobre el sacrificio diario de la Fiesta de las Cabañas, además de la habitual libación de vino.
Durante los siete días de Sucot, tanto los habitantes de la Ciudad Santa como aquellos que concurrían a ella cumpliendo la mitzvá (precepto) de llevar sus ofrendas al Beit Hamikdash se congregaban al anochecer en el atrio y bailaban alegremente hasta el amanecer.
Los jajamim (sabios de la época talmúdica) afirmaron que “aquel que no vio el regocijo de la extracción del agua, nunca vio alegría en su vida”.
La celebración de ayer, titulada “Beiajad 2.0”, fue organizada por Jabad Lubavitch Argentina, junto con importantes instituciones raigales: Centro Comunitario Beit Jaim, Jajam Shaul Sutton Dabbah, Centro Educativo Yeshurun Torá, Comunidad Jevre Mishnaiot, Colegio Iosef Caro, Comunidad Ajdut Israel, Comunidad Or Mizrah, Comunidad Shaaré Sión, Sucath David, Comunidad Wolfsohn-Centro M. Tabacinic, Comunidad Escuela de Hilel, Comunidad Sefaradí Yeshurun, Congregación Sefaradí Yesod Hadat, Escuela Toratenu, Ilan School, Comunidad Talpiot y Jai School.
La misma se llevó a cabo en la calle Boulogne Sur Mer, entre Lavalle y Tucumán, con una concurrencia muy difícil de evaluar, pues era permanente su ingreso y egreso de la zona indicada.
El rabino Tzvi Grünblatt, director general de Jabad Lubavitch Argentina, explicó el sentido de la festividad en la época del Beit Hamikdash y su vigencia actual e hizo hincapié en la necesidad de que los iehudim (judíos) se mantengan unidos cumpliendo las mitzvot, siguiendo el ejemplo de Aarón Hacohen y el Tzemaj Tzedeker Rebe.
A continuación se proyecto el video de una conferencia, con motivo de la festividad, dada por el Rebe de Lubavitch en 1985, cuyo contenido está plenamente vigente en la actualidad, pues se refería a sobreponerse a los padecimientos de estar en el exilio.
Tanto el mensaje del rabino Grünblatt como el video del Rebe estaban veladamente dirigidos a apoyar a quienes están pasando momento difíciles, en particular a los miembros de Jabad.
Luego, el rabino Daniel Oppenheimer, de Ajdut Israel, expresó que así como se pudo lograr la unidad de un importante sector de la comunidad raigal, la misma no debería servir solo para esa celebración, sino para trabajar en conjunto en relación a las necesidades de la comunidad.
Mientras los asistentes bailaban, visitaban los pequeños stands instalados o acompañaban a sus hijos a los juegos o les compraban algo para comer y/o beber hubo una show integrado por malabaristas y la orquesta Etzem, que interpretó canciones tradicionales y modernas del acervo cultural judío.
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