(AFP) – El primer ministro israelí, Ariel Sharon, estudiaba este lunes sus opciones políticas tras la gran derrota que le infligió su propio partido, el derechista Likud, al rechazar su plan de retirada de la franja de Gaza el domingo en un referéndum interno. El 59,5% de los votantes se pronunció en contra, por sólo un 39,7% que lo hizo a favor, según los resultados oficiales.
El resultado de la votación provocó agitación en la clase política israelí cuando la Knesset (parlamento) se dispone a inaugurar este lunes su sesión veraniega. La prensa israelí, que descarta la opción de una dimisión de Sharon, contemplaba tres posibilidades: la convocatoria de un nuevo referéndum, esta vez a escala nacional, la elaboración de un nuevo plan y la formación de un nuevo gobierno.

