Inicio NOTICIAS El mundo árabe de mañana será absolutamente diferente de lo que conocemos

El mundo árabe de mañana será absolutamente diferente de lo que conocemos

Por
0 Comentarios

El mundo árabe de mañana será absolutamente diferente de lo que conocemos. Tras largos años de represión, las masas en los países árabes cruzaron la línea roja al reconocer sus propias fuerzas de modificar su destino. Sin embargo no es seguro que, todos los regímenes árabes, se desplomen pero se verán obligados a reformas esenciales y a garantizar una cuota de libertad de expresión y Derechos Humanos que, a partir de ahora, serán parte de la vida árabe.

El mundo árabe de mañana será absolutamente diferente de lo que conocemos. Tras largos años de represión, las masas en los países árabes cruzaron la línea roja al reconocer sus propias fuerzas de modificar su destino. Sin embargo no es seguro que, todos los regímenes árabes, se desplomen pero se verán obligados a reformas esenciales y a garantizar una cuota de libertad de expresión y Derechos Humanos que, a partir de ahora, serán parte de la vida árabe. Junto a ello, no debe esperarse que los factores centrales ,que caracterizaron el marco político-económico-cultural-social-religioso de los países árabes, desaparezcan como si nada. El mundo árabe deberá superar el déficit de cientos de años y luchar contra las creencias y tradiciones que lo diseñaron desde la oscuridad del Islam. ¿Será posible, a través de una revuelta, liberarse del régimen tribal que aún sirve de base a la sociedad árabe? ¿Se interrumpirá la represión a la mujer basada en tradiciones antiguas y en la religión del Islam? ¿Y qué si, la mitad de la población árabe, que padece de ignorancia total o parcial, que pone en duda si podrá convertirse en partícipe activo de los valores democráticos, se verá dificultado de ser un factor creativo y movilizador en el desarrollo de la economía?Las preguntas son muchas y las respuestas pocas. Al Medio Oriente le esperan años de inestabilidad hasta la institucionalización de nuevos regímenes que encuentren el equilibrio entre las demandas de nuevas corrientes políticas (que surgirán en el futuro cercano)  y la sociedad árabe tradicional. Las revoluciones no están por terminar. Las masas continuarán saliendo a las calles para expresar su insatisfacción ante las medidas del nuevo gobierno o de las reformas de viejos regímenes y los elementos radicales intentarán orientarlos hacia su camino político y “capturar” la revolución. Ese es el recorrido de una revuelta popular hasta que se encuentre a sí misma. Basta ver el desarrollo de las revoluciones en Francia y Rusia en los siglos pasados.

El tema palestino no fue el que sacó a las masas a la calleDe la falta de claridad, surgen algunas determinaciones interesantes. Ante todo, el tema palestino no fue el que sacó a las masas a las calles. Si bien, cada tanto, los elementos de la oposición fueron los que provocaron las manifestaciones contra Israel en el marco de la Intifada o la Guerra de Líbano o Gaza, siempre permanecieron siendo limitadas, desde el punto de vista de la cantidad de participantes y su influencia en los acontecimientos políticos. La cuestión israelí sirvió a los gobernantes árabes para desviar la opinión de las masas de su difícil situación económica y ahora las cosas son claras para todos. El Islam radical también se encuentra frente a dos derivaciones centrales, las organizaciones de la Jihad y Los Hermanos Musulmanes, no lograron encender las masas y conducirlas a demoler regímenes. Al Qaeda nunca fue una alternativa para los regímenes árabes. Al Qaeda y las organizaciones de la Jihad, que funcionan bajo su inspiración, si bien cometieron acciones terroristas no tiene historia en los países árabes y condujeron una amplia  provocación, vía Internet, en las mezquitas y los canales de televisión como Al Jazeera pero, su victoria, no pasó más allá del enrolamiento de algunos  miles de jóvenes a sus filas. Al Qaeda y otros nunca fueron una alternativa a los regímenes árabes (exceptuando, quizás, Somalía, donde el régimen fue demolido hace muchos años). Como mucho, lograron sacar a masas musulmanas a las calles en manifestaciones hostiles contra Occidente en el marco de las publicaciones de caricaturas sobre Mahoma en un diario danés.

El movimiento de Los Hermanos Musulmanes fracasóEl movimiento de Los Hermanos Musulmanes, que actúa ya hace decenas de años en todos los países árabes, con el objetivo declarado de crear un régimen islámico y que es considerado como continua  amenaza  en el mundo árabe, fracasó también, por lo menos hasta el momento, en la concreción de sus aspiraciones. Las revoluciones en Túnez y Egipto comenzaron en un marco económico a manos de estudiantes y desocupados pertenecientes a la clase media baja. Los Hermanos Musulmanes no se sumaron  en el primer momento por un error de análisis y considerando que, esas manifestaciones, no triunfarían y no serían útiles a sus fines. En el transcurso de los acontecimientos se sobrepusieron y se sumaron a las manifestaciones si bien con un bajo perfil. La aparición de Yusuf Qaradawi, uno de los mayores predicadores del Movimiento en la actualidad, en la Plaza Tahrir, donde condujo la oración del día viernes frente a cientos de miles de manifestantes, demostró que el movimientos de Los Hermanos Musulmanes es activo tras de bambalinas. Se aclaró que la comisión, creada para la reforma de la Constitución, en donde se encuentran representados Los Hermanos, no anulará el item número dos que determina que, el Islam, es la religión del estado y la Sharía la principal fuente de legislación. El sentido es que, la suprema comisión del ejército gobernante en el país, resolvió mantener relaciones de acuerdo con el Movimiento, evaluando que se trata de una fuerza política importante, muy bien organizada y que en la actual situación, el público egipcio se encuentra interesado en mantener el carácter islámico en su país.En Túnez, el jefe de Los Hermanos Musulmanes, retornó a su país tras 20 años de exilio en el exterior, pero no se perfila que su Movimiento cumpla un rol significativo en la continuidad de la revuelta. Ello, quizás porque la revolución cultural iniciada por Borgiva y continuada por Ben Alí, redujo la dimensión del movimiento y, el público, se volvió más abierto a los valores de occidente. En Argelia, Los Hermasnos fracasaron en el enrolamiento de sus miembros en las revueltas. A diferencia de ello, en Jordania representan la fuerza principal de empuje contra el gobierno, si bien no parece que amenacen el gobierno de Abdullah. Hasta lo que se conoce, elementos islámicos en Libia representan uno de los focos más importantes de la oposición.Con respecto al movimiento de Los Hermanos Musulmanes en el futuro parece que, también, en la cercanía ocurren cambios difíciles de evaluar. En Egipto un grupo de bloggers jóvenes del Movimiento llama en éstos días a una manifestación, a realizarse el 17 de marzo, frente a las oficinas del Movimiento en El Cairo. Demandan del líder general, Mohamed Badia, elegido en su cargo hace un año, que desmantele las instituciones del Movimiento y convoque a elecciones libres y transparentes. Se trata de graves exigencias que afectan sus mismas bases  y nadie se hubiera animado a expresar algo así hace tan solo pocos meses. Según los jóvenes, 30 mil miembros garantizaron su participación. Los jefes del Movimiento argumentan que está unido y que continuarán su lucha por crear un estado “democrático con base en la Sharia”. Anunciaron que crearán un partido político:  “La libertad y la Justicia”, un canal de televisión satelital, diarios y revistas. Es decir, Los Hermanos se proponen ser un factor político importante e influyente. Si bien el Movimiento es conocido por su rigidez teológica y organizativa, es probable que, los vientos de cambio, también lleguen a él.

¿Cuál será la suerte de Arabia Saudita?En ésta etapa existen  muchos interrogantes sobre las revueltas en el mundo árabe y, entre otros, cuál será la suerte de Arabia Saudita y si, elementos islámicos, serán capaces de crear un partido político islámico “moderado”. Sobre el tema hay opiniones encontradas.En Arabia Saudita, el Rey Abdullah (87), que volvió a su país en la semana tras un período de larga enfermedad en Estados Unidos y Marruecos a partir de una complicada operación, decidió –  a la sombra de los acontecimientos-  otorgar a cada familia 500 dólares como anticipo para frenar el golpe. Ese gesto es considerado como alejado de la realidad. Así no se evitan revoluciones. Arabia Saudita no está siendo menos amenazada por una revolución que los otros países árabes. La familia real reparte una gran parte de los inmensos ingresos por el petróleo entre los 20 mil príncipes que viven a cuenta del ciudadano común. La pobreza y la desocupación conviven con al corrupción y la desigualdad. A ello se le debe sumar la represión de la gran minoría chiita que reside al este del país (allí se concentran los principales pozos de petróleo) no lejos de Bahrein, principado de mayoría chiita que se encuentra en etapa de levantamiento contra la familia real sunita. En Arabia Saudita hay necesidad de amplias reformas para calmar a la población y a la minoría chiita. ¿El Rey Abdullah lo hará? y ¿Renunciará a algunos de sus privilegios? Si bien el Rey concretó algunas reformas en el área de al educación, están lejos de los principales problemas de la sociedad. Seguramente se siente amenazado al observar las manifestaciones en Bahrein, Yemen y Omán, es decir, sus vecinos cercanos que padecen de los mismos problemas. Parece que confía en la alianza entre la familia real y la institución religiosa pero cabe la duda si, esa alianza, podrá continuar existiendo frente a un levantamiento del estilo del egipcio. Mientras tanto, Arabia Saudita sirve de refugio a los dictadores rechazados ( Ben Alí y se dice que Mubarak). Sabe que Estados Unidos no dudará en abandonarlo en momento de crisis,  tal como ya ocurrió en otros países. La caída del régimen en Arabia Saudita, donde se encuentran los pozos de petróleo más grandes del mundo, ocupa  a Estados Unidos y la Unión Europea, pero cabe la duda si tienen, en sus manos, la fuerza para influir en el curso e los acontecimientos.Los sucesos en el mundo árabe aún están en pleno desarrollo y nos disponemos a ver cambios importantes en el ámbito político. Es dificil  saber cómo se posicionarán las tradiciones del Islam y el nacionalismo árabe con los valores de Occidente. Es importante destacar que, justamente, los dos temas centrales que ocuparon a los países occidentales y árabes en los últimos años: el conflicto con Israel por un lado y la amenaza del Islam radical por otro, no fueron los móviles de estallido de las revoluciones. Por supuesto que no desaparecieron  y surgirán a la superficie pronto, pero pareciera que las preocupaciones centrales,  de los países árabes,  en el futuro se enfocarán más en el área económica y social que en los problemas exteriores. Y para terminar, en ésta etapa, pareciera que, la gran beneficiaria de la situación es Irán dado que, el frente árabe en su contra desapareció  y hay quienes sostienen que revuelve, secretamente, en parte de los levantamientos.

Fuente: Jerusalem Center for Public Affairs
Cidipal
 

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más