El gobierno de Estados Unidos presiona al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, para que dé un nuevo impulso diplomático a las conversaciones por un acuerdo de paz con los palestinos dado los cambios políticos que se viven en Medio Oriente.
Por el momento, el presidente Barack Obama se abstuvo de presentar un plan diplomático y obligó así a Israel y a los palestinos a buscar a una salida que permita retomar las conversaciones que se encuentran estancadas desde septiembre del año pasado.
Pese a la falta de diálogo, Estados Unidos e Israel mantuvieron contactos durante estos meses en busca de un esfuerzo por encontrar la manera de reanudar las negociaciones, aunque las gestiones no tuvieron éxito.
Ahora, la Casa Blanca decidió esperar a que Netanyahu tome las medidas.
Fuentes citadas por el portal de noticias Ynet señalaron que “si bien las relaciones con Estados Unidos no han sido afectadas, la relación entre el presidente Obama y el primer ministro Netanyahu "no es tan íntimo como debería haber sido”.
Es más, la fuente indicó que Washington tiene "una gran desconfianza de Netanyahu.
GB
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