Washington ha dejado en claro que vetará la resolución del Consejo de Seguridad que se llevará a votación. La administración de Obama está avergonzada del episodio, porque la propuesta palestina refleja su propia posición oficial sobre los asentamientos, lo cual hace difícil oponerse a la resolución.
Estados Unidos está poniendo una gran presión sobre la Autoridad Palestina y los estados árabes de retirar el borrador de la resolución que condena los asentamientos israelíes. La resolución se llevará a votación en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas este viernes.
Washington ha dejado en claro que vetará la resolución si se la lleva a votación, y le ha pedido a la AP y otras naciones árabes que retiren la propuesta, pero ha sido en vano.
El punto de la resolución, dicen los diplomáticos extranjeros, es resaltar la posición aislada de Washington en el Consejo, mostrarle a la población palestina que la AP está tomando acciones y presionar a Israel y los americanos sobre el tema de los asentamientos.
La resolución ya tiene 120 seguidores, exclusivamente naciones árabes y no aliadas. Diplomáticos de la ONU dijeron que el borrador recibirá probablemente 14 votos a favor y un veto, si se la lleva a votación inmediatamente.
Se espera que el Consejo de Seguridad vote el viernes sobre el tema. Si se hace, será la primera vez que Estados Unidos utilizará su poder de veto desde que Barak Obama asumió la presidencia.
La administración de Obama está haciendo un gran esfuerzo para que los palestinos retiren la propuesta. Varios días atrás, la secretaria de estado americana, Hillary Clinton, tuvo una conversación telefónica con el líder palestino Mahmoud Abbas, en un intento de disuadirlo. Además, la embajadora estadounidense en la ONU, Susan Rice, se encontró el martes con embajadores de varios países árabes y enfatizó que Estados Unidos tiene un interés en el compromiso que hará un veto superfluo.
El borrador utiliza el lenguaje relativamente moderado que los negociadores de paz del “Cuarteto” de Medio Oriente, EE.UU., Rusia, la Unión Europea y las Naciones Unidas, usaron en previas declaraciones sobre los asentamientos.
Los miembros de la ONU que apoyan la iniciativa palestina, incluyendo a Francia y Gran Bretaña como miembros permanentes, son catorce. EE.UU. es la única nación del consejo que se opone al borrador.
Dice que “los asentamientos israelíes establecidos en territorios palestinos ocupados desde 1967, incluyendo Jerusalem del Este, son ilegales y constituyen un gran obstáculo para alcanzar un paz larga, justa y comprensiva”.
La administración de Obama está avergonzada del episodio, porque la propuesta palestina refleja su propia posición oficial sobre los asentamientos, lo cual hace difícil oponerse a la resolución.
Por el otro lado, los americanos creen que si el Consejo de Seguridad pasa la resolución, creará otro obstáculo que herirá la reanudación de las charlas de paz.
La administración de EE.UU. está haciendo todos los esfuerzos para no utilizar su veto en el Consejo de Seguridad, especialmente luego de los levantamientos de Egipto, porque al hacerlo podría erosionar su posición a los ojos de los palestinos y el resto del mundo árabe.

