Unas 250.000 personas se congregaron hoy, lunes, en la plaza Tahrir de El Cairo, a pesar del toque de queda, para reclamar la caída del régimen de Hosni Mubarak, prolongando a una semana completa los actos de protesta, en la víspera de una concentración que pretende reunir a un millón de egipcios.
Helicópteros sobrevolaron el predio, mientras que soldados y tanques blindados continúan presentes en las calles de la ciudad, al tiempo que se dispusieron barricadas, alambres de púas y mayores restricciones de movimiento a los medios de comunicación.
Seis periodistas de la versión en inglés de la televisora satelital Al Jazeera fueron detenidos y luego liberados.
Por otra parte, un destacado funcionario Hermandad Musulmana, el principal grupo opositor, Saad el-Katatni, expresó el interés de la organización fundamentalista islámica en conformar un comité junto con el premio Nobel de la Paz y líder reformista Mohamed ElBaradei, para unir a todos los grupos que reclaman la destitución de Mubarak, pero aclaró que aún no decidieron que éste sea su representante.
En tanto, la policía está volviendo a desplegarse en muchos barrios, después de haber desaparecido de las calles el viernes, dando lugar a un caos de saqueos e incendios.
Finalmente, Mubarak dispuso que mañana, martes, no circulen trenes, a fin de evitar que sus opositores logren su cometido de reunir a un millón de egipcios que exijan su dimisión.
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