Cientos de airados manifestantes quemaron neumáticos y bloquearon carreteras en Líbano el martes, después de que el grupo Hezbolá, apoyado por Irán, se aseguró el nombramiento de su candidato para liderar el próximo Gobierno.
La nominación de Najib Mikati como primer ministro, respaldada por el presidente Michel Suleiman, es considerada como una victoria para Hezbolá, que contó con los votos parlamentarios necesarios para tomar el control del Gobierno libanés.
El líder del grupo chií, Sayed Hasan Nasralá, instó a Mikati, quien derrotó al ex primer ministro Saad al Hariri al final de dos días de consultas para elegir a un nuevo mandatario, a formar un Gobierno de unidad nacional.
"Hemos apoyado la nominación de (…) Mikati y le pedimos que forme un Gobierno de unidad nacional. Los libaneses tienen una oportunidad de cerrar filas", declaró ante miles de seguidores.
El control por primera vez de Hezbolá sobre el Gobierno será una señal de alerta en Washington e Israel y generará preocupaciones en los Estados árabes suníes más moderados.
En muchas ciudades, los manifestantes se mostraron a favor del derrotado candidato Saad al Hariri, un musulmán suní cuyo Gobierno fue derrocado este mes por Hezbolá y sus aliados, en una disputa en torno a la investigación por el asesinato de su padre en el 2005.
Maliki dejó claro que no participaría en el Gobierno si Mikati ganaba la nominación.
Las protestas formaron parte de un "día de furia" convocado por seguidores de Hariri – apoyado por Arabia Saudí y Washington- para oponerse a Hezbolá, financiado y respaldado por Teherán.
Mikati, un magnate de las telecomunicaciones que se ha presentado como un candidato de consenso, dijo que el jueves iniciará las conversaciones para formar un Gobierno y apeló a todas las facciones libanesas a superar sus diferencias.
"Todos los líderes libaneses deben cooperar para enfrentar los actuales desafíos", sostuvo desde el palacio presidencial luego de que aceptó la nominación de Suleiman.
"Reitero mi posición (…) de que mi mano está extendida para que todas las facciones participen y pongan fin a la división (…) a través del diálogo", agregó.
La mayor protesta se llevó a cabo en la ciudad de Trípoli, en el norte, donde fuentes médicas dijeron que 20 personas fueron tratadas por heridas y los manifestantes incendiarion un camión satélite usado por el canal de televisión árabe Al Yazira.

