El primer ministro interino del Líbano, Saad Hariri, anunció hoy, lunes, que no participará de un gobierno encabezado por un candidato apoyado por Hezbollah, al tiempo que el presidente, Michel Suleiman, comenzó dos días de consultas con legisladores acerca de su elección para nuevo jefe de gobierno, tras la caída de la coalición anterior, el 12 de enero, con la salida de los ministros de esa organización terrorista y sus aliados, de cara a la presentación de la acusación fiscal al tribunal internacional que investiga el magnicidio del ex primer ministro y padre del actual interino, Rafik, en 2005.
Hezbolá y sus aliados postularían al político moderado y empresario multimillonario Najib Mikati, quien se desempeñara brevemente como primer ministro en 2005 y anunciara ayer, domingo, que “me considero un candidato del acuerdo y la moderación”.
Sin embargo, un comunicado emitido por la oficina de Hariri aclaró que no hay un “candidato consensuado”, sino uno “llamado Saad Hariri y otro de las fuerzas 8 de Marzo (la alianza que encabeza Hezbollah), y la elección a este respecto es clara y sin ambigüedades”.
Para formar gobierno se necesita el apoyo de al menos 65 de los 128 integrantes del Parlamento del Líbano.
De momento, Hariri, tiene 60 escaños y Hezbollah y sus aliados, 57, pero el influyente líder druso Walid Jumblatt, que encabeza el bloque restante de 11 legisladores, dijo la semana pasada que apoya a Hezbolah y Siria.
Graduado en Harvard, Mikati es visto como una figura relativamente neutral, que goza de buenas relaciones con el presidente sirio, Bashar Assad, y también con Hariri.
389

