Dos sospechosos de haber tenido responsabilidad en el atentado contra la sede de la AMIA, en Buenos Aires, figurarían en la acusación que el fiscal del Tribunal Especial para el Líbano (TEL) presentó hoy en la causa que investiga la muerte del ex primer ministro libanés Rafic Hariri, ocurrida en 2005 en Beirut.
"El fiscal del tribunal ha presentado al juez instructor un acta de acusación acompañada de piezas justificativas", señaló el tribunal a través de un comunicado de prensa.
Pese a que el tribunal subrayó que “el contenido del acta de acusación sigue siendo confidencial", se especulaba que el acta de acusación entregado al juez instructor, el belga Daniel Fransen, encargado del caso, confirmaría la responsabilidad por el magnicidio de la Fuerza Kuds iraní y del ex jefe militar de Hezbollah Imad Mughniyeh.
Tanto la fuerza iraní como el ex jefe de la organización libanesa también están acusados de los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA, en la Argentina, que provocaron más de un centenar de muertos.
Según pudo confirmar la Agencia Judía de Noticias (AJN), el fiscal Alberto Nisman, a cargo de la investigación por la voladura de la AMIA, y su par francés, Daniel Bellamare, al frente de la procuración del magnicidio libanés, intercambiaron información sobre la responsabilidad de la Fuerza Kuds y Mughniyeh en ambos ataques.
Durante una reunión celebrada en La Haya, en octubre de 2009, a la que Nisman asistió invitado por Bellamare, ambos fiscales intercambiaron elementos probatorios que determinarían la responsabilidad de los acusados en ambos hechos.
La Fuerza Kuds iraní y el ex jefe militar de Hezbollah están acusados por los atentados contra la Embajada de Israel, ocurrido el 17 de marzo de 1992 con un saldo de una veintena de víctimas fatales y cientos de heridos, y contra la sede de la AMIA, cometido el 18 de julio de 1994 con un total de 85 muertos y centenares de heridos.
Si se confirma la hipótesis de acusación quedaría demostrada la existencia de una misma matriz terrorista en los tres hechos, según expresaron a esta agencia fuentes vinculadas a una de las causas en la Argentina.
De acuerdo a lo que trascendió el fin de semana, el tribunal imputaría al líder supremo iraní, ayatolá Jamenei, de haber ordenado el asesinato del padre de Saad, el actual primer ministro libanés, quien quedara como interino después de la salida del gobierno de los ministros de Hezbollah y sus aliados.
La instrucción le habría sido comunicada a Mughniyeh por Kassem Suleymani, jefe de la Fuerza Kuds, cargo que en oportunidad del atentado a la AMIA ocupaba el actual ministro de Defensa iraní, Ahmad Vahidi, quien tiene orden de captura internacional con la anuencia de Interpol, al igual que cinco compatriotas.
De acuerdo a las fuentes, el líder de Hezbollah, quien fue asesinado con un coche-bomba el 12 de febrero de 2008, en Damasco, habría sido el encargado de armar el equipo de sicarios que llevó a cabo el ataque, con la ayuda de su cuñado.
Otro informante habría agregado que el presidente sirio, Bashar al-Assad, y su cuñado y jefe de inteligencia, Assef Shawkat, también habrían jugado un rol clave en el plan.
El TEL, creado en 2007 a pedido del Líbano en virtud de una resolución de las Naciones Unidas, es el encargado de juzgar a los responsables del atentado con camioneta bomba que acabó con la vida de Rafic Hariri y de otras 22 personas el 14 de febrero de 2005 en el centro de Beirut.
Debido a que la fiscalía habría podido determinar la responsabilidad de los miembros de hezbollah en el asesinato del ex Primer Ministro libanés, la semana pasada se retiró del gobierno como medida de presión para que las autoridades libanesas no apoyen al Tribunal de La Haya.
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