Catherine Ashton expresó: “Visitar instalaciones atómicas no es nuestro trabajo. Vigilar los sitios y establecer qué son es un trabajo de los inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA)”. El encuentro se propuso justo semanas antes de que Irán y los seis poderes continúen con las recientes charlas que finalizaron con un acuerdo de volver a reunirse.
La Unión Europea rechazará la oferta de Irán de visitar sus sedes nucleares, según dijo la jefa de asuntos externos, Catherine Ashton, hoy.
“Si, lo que digo es que el rol de la inspección de las instalaciones atómicas es de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) y espero que Irán se asegure de que la agencia pueda ir y continuar con su trabajo”, le dijo a la agencia de noticias Reuters luego de las charlas con el ministro de relaciones exteriores húngaro, Janos Martonvi.
Esta semana, Irán invitó a Rusia, China, la Unión Europea y sus aliados, entre los árabes y países del mundo desarrollado, a ir a sus sitios nucleares, en un movimiento para ganar, aparentemente, apoyo frente al nuevo round de charlas con los seis poderes mundiales.
“Mi visión es que a pesar de que ésta no es una invitación que veo desde un punto negativo, no es nuestro trabajo, y mirar los lugares y establecer qué son es lo que deben hacer los inspectores”, dijo Ashton.
En una carta que se dio a conocer el lunes a The Associated Press, el alto enviado iraní Ali Asghar Soltanieh sugirió el fin de semana del 15 y 16 de enero y dijo que los encuentros “con altos funcionarios” están previstos.
Mientras que no se dieron razones para los tiempos de la oferta, se propuso justo semanas antes de que Irán y los seis poderes continúen con las recientes charlas que finalizaron con un acuerdo de volver a reunirse.
El nuevo round entre Teherán y los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, EE.UU., Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania, se reunirán tentativamente a fines de enero en Estambul, Turquía.
Se propone explorar si hay un suelo común para charlas más sustanciosas sobre el programa nuclear de Irán, visto por EE.UU. y sus aliados como una fachada para sus planes secretos de crear armas nucleares, algo que Teherán niega. En cambio, la República Islámica insiste con que su enriquecimiento de uranio y otros programas están apuntados solo a generar una red futura de reactores nucleares.
La oferta de una visita se hizo más de tres años después de que los diplomáticos de las naciones desarrolladas se acreditaran a la AIEA y visitaran el sitio nuclear de conversión de uranio en Isfahan, el cual lo convierte en energía de gas que es luego enriquecida. Los participantes dijeron en su momento que no podían hacer afirmaciones sobre los objetivos nucleares de Irán basados en esa visita.

