Como jefe de Interpol-Argentina, Alejandro Di Nizo fue el comisario que integró la delegación argentina en todas las oportunidades en que se debatieron los pedidos de captura y "circulares rojas" de los funcionarios iraníes acusados por su participación en el atentado a la sede de la AMIA. Di Nizo fue, junto con el representante de la Cancillería, el embajador Guillermo González, quienes secundaron y respaldaron al fiscal general Alberto Nisman en los dos debates que se llevaron a cabo con los representantes de la República Islámica de Irán en los cuarteles centrales de Interpol, en Lyon, Francia, y también participó de la decisiva Asamblea General llevada a cabo en Marrakech, en noviembre de 2007, donde por una abrumadora mayoría de votos los países miembros aceptaron la búsqueda de la mayoría de los acusados, entre quienes se encuentran el actual ministro de Defensa iraní, Ahmad Vahidi; el ex agregado cultural en Buenos Aires Mohsen Rabbani, el ex ministro de Inteligencia Allí Fallahiján, el ex jefe de la Guardia Revolucionaria de los Pasdaran Mohsen Rezai y el ex secretario de la embajada iraní en Buenos Aires, Ahmad Asghari, entre otros.
Varios viajes realizados de manera conjunta y largas y agobiantes jornadas de trabajo compartido, enfrentando posiciones con los diplomáticos iraníes, generaron una estrecha relación de trabajo y confianza entre el comisario y el fiscal, a punto tal que quienes estuvieron presentes en aquellos debates en Interpol recuerdan que era Di Nizo quien más apuntalaba a Nisman para que, en los instantes de máxima tensión, éste "bajara los decibeles" de sus filosas respuestas a los por momentos exasperantes argumentos de los diplomáticos islámicos.
Di Nizo, un funcionario altamente profesional y reconocido a nivel policial en el exterior, fue un soporte y apoyo a la tarea judicial y diplomática que logró con éxito reinstalar en Interpol las "circulares rojas", caídas en 2005, una vez comprobada la irregular actuación del entonces juez Galeano, que derivó en su destitución.
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