Un Tribunal Militar israelí degradado a dos soldados y los puso bajo libertad condicional durante tres meses tras haber sido condenados por utilizar a un niño palestino de 9 años para abrir bolsas sospechosas con explosivos.
Tras la lectura de la sentencia, los acusados se abrazaron con sus familiares y expresaron su alegría con la resolución del tribunal.
Los jueces declararon que los soldados "lastimaron al niño y dejaron una huella en él". Asimismo, señaló que "el mantenimiento de la vida humana no es sólo un eslogan".
No obstante, los magistrados tuvieron en cuenta el servicio de las tropas militares y su voluntad de servir en la reserva. También eran conscientes de la complicada situación de las tropas.
"Nos sentimos aliviados", dijo uno de los soldados después de la sentencia y agradeció a todos aquellos que los apoyaron.
Según consignó el portal de noticias Ynet, el abogado de los soldados, Ilan Katz, dijo que el fallo confirma su afirmación de que la acusación se podría haber evitado desde el principio.
"El tribunal militar entiende lo que la fiscalía no pudo", sostuvo.
Los soldados acusados pertenecen a la Brigada de Infantería Givati, y comparecieron en una audiencia ante un tribunal de la Comandancia Sur del Ejército israelí, que los degradó de suboficiales al rango de sargento.
Se trata de la primera querella relativa a acusaciones de mala conducta durante una situación de combate.
Más de 30 indagaciones han sido emprendidas contra militares desde que concluyera el 18 de enero del año pasado la operación "Plomo Fundido", que lanzó Israel en la franja de Gaza.
La mitad de los casos han sido cerrados por la Fiscalía Militar mientras que la otra mitad están cerca de su conclusión a la espera de decidirse si se presentan demandas contra los militares involucrados.
GB
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