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El director general del Instituto Hebreo “Dr. Chaim Weizmann” de Chile, de origen argentino, Sergio Herskovits reconoció a la Agencia Judía de Noticias (AJN) que “quienes conocemos la Argentina sabemos que tiene una calidad institucional inferior a la de Chile”, en relación a la decisión del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner de concederle el asilo político a Sergio Galvarino Apablaza Guerra, cuya extradición había reclamado la Justicia trasandina, que lo acusa de haber planificado el asesinato del senador pinochetista Jaime Guzmán en 1991.
El educador explicó que sus alumnos no comprenden lo ocurrido “porque se les enseñan valores vinculados con la justicia y la institucionalidad y ven que la Argentina no los cumple”.
Herskovits acusó a su país de tener “un concepto ideologizado de justicia”, que responde a la “presión de sectores políticos que creen que está bien haber matado a un congresista porque fue ideólogo (del ex dictador Augusto) Pinochet”.
El educador también señaló la “obvia incongruencia” que representa requerir la extradición de los imputados iraníes por el atentado a la AMIA y denegar la de Apablaza, quien “mató y debe ser juzgado” por ello, sin importar si la víctima era “nazi o bolchevique”.
“Judaicamente no me gusta la forma en que actuó la Argentina” porque “para nuestra visión del mundo, el único que puede dar y quitar la vida es el Todopoderoso” y “la santidad de la vida no justifica un asesinato por razones políticas”, prosiguió.
Herskovits recordó que “en Israel hubo una sola condena a muerte, que fue la (del genocida nazi Adolf) Eichmann, e inclusive hubo gente que la cuestionó porque (entendía que) debió haber recibido cadena perpetua”.
Sobre la reacción de la opinión pública chilena al conocer la esperable noticia de la concesión del asilo político al homicida chileno, el educador argentino relató que “la gente se sorprendió mucho porque lo bonito que tiene Chile es que todo el arco político había reclamado su extradición para juzgarlo porque sus crímenes habían sido cometidos en democracia, incluidas muchas víctimas de la persona que Apablaza mató”.

