Los hechos ocurrieron al concluir hoy viernes los tradicionales rezos en la Explanada, con la participación de unos 35.000 musulmanes de Jerusalén oriental e Israel.
A la salida de la Mezquita de Al Aksa, tercer lugar más importante en el mundo para el Islam después de La Meca y Medina, en Arabia Saudí, cientos de jóvenes palestinos lanzaron piedras hacia el Muro de las Lamentaciones, principal lugar sagrado para los judíos y que se extiende a los pies de la Explanada.
Algunas de las piedras cayeron en la sección de mujeres sin causar daños, mientras agentes de la Policía apostados en la vecina puerta de los «Magrebíes» irrumpieron con granadas de estruendo para disolver a los manifestantes.
El rabino a cargo de la administración del Muro de las Lamentaciones informó a la radio pública israelí de que la Policía estaba al tanto de la posibilidad de disturbios en la zona y que desde esta mañana había desplegado a sus fuerzas en la zona en preparación para esa contingencia.
La zona donde se han registrado los disturbios ha sido lugar de frecuentes enfrentamientos desde que comenzó la Intifada de Al Aksa en septiembre de 2000, aunque la Administración judía del Muro de las Lamentaciones, el Wakf Islámico -a cargo de la Explanada de las Mezquitas- y la Policía israelí han tratado este último año de reducir las fricciones, ante el temor de un brote de violencia descontrolado por las connotaciones religiosas del lugar.
Por otro lado, en la franja de Gaza, milicianos palestinos dispararon un cohete anti-tanque contra el asentamiento judío de Netzarim, sin causar daños personales pero sí materiales.
El cohete hizo impacto en una vivienda del asentamiento de Neve Dekalim.
«De pronto hubo un ruido amenazante y toda la cocina se llenó de humo, piedras, polvo y agua», dijo al propietaria de la vivienda.
La jornada de violencia en la zona se completa con la detención de tres palestinos en el distrito de Hebrón y la destrucción por el Ejército de las viviendas de otros dos en el distrito de Belén.
Se trata de las viviendas familiares del autor intelectual de un sangriento atentado suicida hace dos años en Jerusalén, obra del Movimiento de la Resistencia Islámica (HAMAS), y de la de un miliciano de las Brigadas de los Mártires de Al Aksa que mató a un oficial militar israelí por la misma época. EFE el/msr
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